Estudiantes universitarios de Cáceres han convocado una huelga para el viernes 4 de abril para pedir al alcalde cacereño, Rafael Mateos, y a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, el cumplimiento de la Ley de Vivienda con la declaración de Zona Tensionada en la ciudad, porque «la situación de los alquileres es absolutamente insostenible», según asegura la Asamblea Educativa de Cáceres, convocante de la protesta.
Los alquileres en la ciudad rondan los 770 euros y las habitaciones individuales están en 280 euros de media según algunas agencias de alquiler, por lo que la organización estudiantil considera la situación «crítica», porque con estos precios «no solo se está impidiendo a una generación desarrollar su proyecto vital en libertad», sino que supone una amenaza para la viabilidad del propio campus universitario cacereño.
«Urge tomar acción», ha señalado Ángel Andreo, representante estudiantil en la Facultad de Derecho del campus cacereño, que ha recordado que Extremadura es la comunidad autónoma con la tasa de emancipación más baja de España, ya que solo el 13,5% de los jóvenes de la región se encuentra viviendo fuera del hogar familiar, «y estos precios, lógicamente, no ayudan a corregir esta situación».
Según Andreo, el propio rector de la UEx, Pedro Fernández, ha reconocido que «había un problema muy serio de alojamiento asequible para los estudiantes de Cáceres», por lo que se comprometió públicamente a tomar medidas junto al alcalde, pero «nos hemos plantado en abril sin soluciones a la vista», asegura el portavoz. «¿De qué nos sirve conseguir la beca si se la queda nuestro casero?», ha lamentado Paula Robles, estudiante de la Facultad de Veterinaria.
Por todo ello, la reivindicación central de la huelga es la declaración de Cáceres como Zona Tensionada. «Nos encontramos continuamente con abusos intolerables por parte de los caseros de esta ciudad. Suelen incluirnos en el precio la tasa de basura, el IBI, la comunidad o los honorarios de la inmobiliaria, pero además es que entran en nuestros pisos cuando estamos en clase sin pedirnos permiso o nos suben el alquiler un 30% de un curso a otro», ha destacado Andreo.
La Asamblea Educativa de Cáceres apoya la marcha del 5 de abril organizada por el movimiento de vivienda en ciudades como Madrid, Sevilla, Valencia y el resto de España, advierte que «aquí el problema es mayor» porque la renta per cápita en Cáceres capital es de 1.160 euros al mes según el INE.
«Cáceres ya es, de facto, una de las zonas más tensionadas de todo el país según los parámetros y los indicadores de la Ley de Vivienda. La burbuja de los alquileres está fuera de control y los precios se han incrementado un 17% en el último año. El mercado del alquiler se ha desacoplado por completo de la economía real de los estudiantes y familias de Cáceres», aseguran los convocantes de la huelga.
Esta situación «la reconoce todo el mundo menos los políticos que, como siempre, llegan tarde», lamentan. «Lo único que hace falta es que Rafael Mateos dé el paso que toda la ciudad está esperando. Claro que hay que intervenir el mercado. Como está defendiendo el Banco de España, como se hizo en pandemia con las mascarillas y los test de antígenos y como se hizo con el precio del gas a través de la excepción ibérica», subrayan.
Según argumentan, la zona tensionada funciona porque ya ha reducido un 6% los precios del alquiler en los 140 municipios que la han declarado. «Es una medida útil, necesaria y buena. Por mucho que al Alcalde no le guste la Ley de Vivienda, eso no le da derecho a saltarse la ley, concluyen desde la plataforma vecinal Stop Alquileres Abusivos Cáceres.