Se puede ver en la sala Pintores 10 de la capital cacereña hasta el 22 de abril

EP – El programa ‘Hablan nuestros documentos’, que impulsa el Archivo de la Diputación de Cáceres para dar a conocer los fondos que atesora, ha organizado la exposición denominada ‘Marca de la casa’, que reúne documentos de finales de siglo XIX y hasta 1957 que son ejemplos de cómo fueron los primeros pasos de empresas o profesionales de la provincia cacereña para darse a conocer públicamente, es decir, sus primeros pinitos en la publicidad.

La muestra, que se podrá ver en el edificio Pintores 10 de la capital cacereña desde este miércoles 5 de marzo hasta el 22 de abril, recoge ejemplos del reclamo de una sastrería, de una fábrica de chocolate, de una cerería o funeraria, de una platería e incluso de una «casa de salud», además anuncios de fábricas de Pimentón de La Vera, entre otras empresas.

La responsable del servicio de Archivo de la diputación cacereña, Montaña Paredes, ha explicado que, al ser Extremadura una región eminentemente agrícola, la publicidad no ha estado de manera especial muy presente, pero sí que la hubo. «Queremos presentar una muestra de la que llegaba a nuestros paisanos en el pasado, desde las graciosas rimas del periódico local El Gazpacho, publicado entre 1891 y 1896, hasta los vistosos anuncios de Pimentón de la Vera».

Así, la muestra recoge programas de festejos, con páginas cuajadas de publicidad de establecimientos locales, así como, aunque no son propiamente publicidad, algunas facturas, que se han incluido en la exposición «porque en ellas el anunciante se presenta con una tipografía o una ilustración que son para él y para su público, la marca de la casa», ha apuntado Paredes.

También tienen hueco la propaganda o los anuncios en los periódicos y las hojas volantes repartidas por las calles. Aquellos primeros anuncios en periódicos locales estaban destinados a los vecinos de la misma ciudad, de manera que, en ocasiones, podía bastar con incluir el nombre del dueño del negocio y el tipo de producto que tenía a la venta, porque no hacían falta más datos para reconocerlos.

Muchos de ellos carecían de logotipo y de eslogan, dos cosas que hoy en día todas las marcas cuidan con detalle. «Encontramos en algunos casos -ha resaltado Montaña Paredes- cierto esmero tipográfico, que parece más obra del impresor que intención del productor, y a veces alguna ilustración alusiva, que no llega a logotipo».

Además de anunciarse en los periódicos locales, la otra opción para las marcas son los programas de festejos, cuya difusión tampoco va más allá de la propia localidad. A mediado del siglo XX, algunas marcas empiezan a trabajar un poco más la propaganda, añadiendo dibujos exclusivos.

«La mayor parte de estas marcas se dedicaban a la venta del Pimentón de la Vera, uno de los pocos productos que se exportaban fuera de la provincia, aunque también vemos publicidad en los chocolates, establecimientos de hostelería, transportes, talleres de automóviles o ferretería, entre otros», ha concluido Paredes.

Esta exposición alcanza hasta 1957 y la intención para exposiciones futuras es dedicar un espacio al periodo comprendido entre 1957 y el presente