El aumento del turismo «dog friendly» dispara las búsquedas sobre cómo transportar a los animales con seguridad: las claves para cumplir la ley y proteger a toda la familia

Cada vez que se acerca julio, una misma duda vuelve a asomar en los motores de búsqueda: ¿cómo llevar al perro en el coche sin jugarse una multa o, peor aún, la seguridad? En este 2025, el interés por el tema ha alcanzado su pico más alto en tres años, según datos de Google Trends.

La combinación de la operación salida y el auge del turismo pet friendly ha convertido la normativa de la Dirección General de Tráfico (DGT) en una lectura obligatoria para cualquier conductor con mascota. Y no es solo una cuestión legal: viajar con un perro suelto dentro del coche es peligroso. Por eso, conviene tener muy claro qué exige la ley, cómo evitar sanciones y, sobre todo, qué medidas reales ayudan a prevenir accidentes.

Qué dice exactamente la DGT sobre llevar perros en el coche

El artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación establece que el conductor debe tener plena libertad de movimientos y campo de visión. Esto se traduce, en el caso de los perros, en una obligación clara: el animal debe ir sujeto de forma que no interfiera con la conducción ni se convierta en un proyectil en caso de frenazo o colisión.

Las sanciones van desde 200 hasta los 500 euros

Llevar al perro suelto se considera una infracción grave. La multa básica es de 200 euros, pero si el animal va sobre el regazo o entorpece claramente al conductor, la cifra puede escalar a 500 euros, además de la retirada de tres puntos del carné. Tampoco conviene olvidar que algunas aseguradoras pueden negarse a cubrir los daños si se demuestra que el perro no viajaba correctamente asegurado.

Más allá de la multa, el mayor motivo para tomar medidas está en las cifras. Según el RACE, un perro de tamaño medio sin sujeción puede llegar a multiplicar su peso por 28 en una frenada brusca. La DGT, por su parte, informó de 35.661 siniestros viales con animales en 2022, de los cuales 505 dejaron víctimas humanas. Y aunque la mayoría de estos choques involucran fauna salvaje, el perro es el segundo animal más implicado en accidentes, solo por detrás del jabalí.

Qué sistemas son más seguros y cómo elegir al adecuado

Expertos en seguridad vial coinciden en tres grandes opciones con buenos resultados en test de choque:

  • Arnés de doble anclaje, ideal para perros medianos y grandes, distribuye el impacto y se conecta a dos puntos del cinturón.
  • Rejilla divisoria: útil en coches familiares o SUV. Separa el maletero del habitáculo y, si se combina con transportín, añade una segunda barrera.
  • La clave no está solo en el sistema, sino en que esté homologado y se adapte al tamaño y carácter del perro.

Consejos para que el viaje no se convierta en un mal trago

Preparar el trayecto empieza mucho antes de arrancar. Los veterinarios y educadores caninos coinciden en algunos puntos básicos:

  • Haz una revisión previa con el veterinario si el viaje será largo.
  • Evita las comidas dos horas antes de salir.
  • Haz paradas cada dos horas para que el perro se hidrate, se mueva y se relaje.
  • Aclimata al animal al sistema de sujeción con antelación.
  • Ventila bien el coche, pero sin corrientes directas ni golpes de calor.