Irene de Miguel advierte del bloqueo entre PP y Vox y reclama que el futuro de Extremadura se decida en la comunidad y no en despachos nacionales
La portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha manifestado este lunes que una eventual repetición de las elecciones autonómicas en Extremadura podría convertirse en una oportunidad para “reforzar la política decente, recuperar la estabilidad institucional y situar en el centro los intereses reales de la ciudadanía extremeña”.
Las declaraciones se producen en un contexto de bloqueo en las negociaciones para la formación de gobierno tras las elecciones autonómicas y a las puertas del debate de investidura de María Guardiola, cuyo resultado continúa siendo incierto ante la falta de un acuerdo público y sólido entre el Partido Popular y Vox.
Un bloqueo que genera incertidumbre
Desde Unidas por Extremadura se considera que la evolución de las negociaciones entre PP y Vox ha trasladado a la ciudadanía una imagen de inestabilidad y falta de autonomía política en la comunidad. La ausencia de un acuerdo claro, los cambios de posicionamiento y la intervención directa de las direcciones nacionales han prolongado una situación de incertidumbre que, a juicio de la formación, no favorece la confianza institucional ni la planificación de políticas públicas urgentes para la región.
En este sentido, Irene de Miguel ha criticado que el Partido Popular haya decidido apartar a María Guardiola de las conversaciones directas con Vox para que estas sean lideradas por las direcciones estatales de ambas formaciones. A su juicio, esta decisión no solo debilita el liderazgo autonómico, sino que proyecta la idea de que las decisiones estratégicas sobre el futuro del Ejecutivo extremeño se están adoptando fuera del territorio.
Defensa de la autonomía y la dignidad institucional
La portavoz ha insistido en que “el futuro de nuestra tierra debe decidirse en Extremadura y no en Madrid”, en alusión a los presidentes nacionales del PP y Vox, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal.
Asimismo, ha advertido del riesgo de que la comunidad autónoma quede supeditada a una estrategia de negociación estatal que contemple acuerdos paralelos en otros territorios como Aragón o Castilla y León, condicionando así la formación de gobierno en Extremadura a intereses ajenos a la realidad social y económica de la región.
Unidas por Extremadura considera que esta dinámica erosiona la dignidad institucional de la comunidad y transmite la percepción de que las estructuras autonómicas actúan como delegaciones subordinadas a decisiones externas.
Una alternativa con proyecto propio
Ante este escenario, Irene de Miguel ha subrayado que una repetición electoral no debe entenderse como un fracaso democrático, sino como una herramienta legítima para que la ciudadanía pueda pronunciarse con mayor claridad ante el nuevo contexto político.
“Si finalmente somos abocados a una nueva convocatoria, concurriremos con responsabilidad, con serenidad y sin ningún temor”, ha afirmado.
La formación defiende que la izquierda alternativa ha demostrado contar con proyecto político, implantación territorial y propuestas concretas orientadas a fortalecer los servicios públicos, garantizar derechos, impulsar el empleo digno y promover un modelo de desarrollo sostenible adaptado a las necesidades de Extremadura.
Unidas por Extremadura ha concluido haciendo un llamamiento a situar el interés general por encima de las estrategias partidistas y a preservar la autonomía política de la comunidad. La portavoz ha señalado que Extremadura necesita estabilidad, respeto institucional y un gobierno que responda exclusivamente a su ciudadanía.
“La política no puede convertirse en un tablero de cálculo nacional ni en un intercambio de posiciones entre direcciones estatales. Extremadura merece que su futuro se decida aquí, con transparencia, responsabilidad y compromiso con su gente”, ha concluido Irene de Miguel.



