El nuevo programa de trasplante parcial de corazón, puesto en marcha por el Hospital Gregorio Marañón, permitirá optimizar las donaciones y eludir las varias intervenciones a las que deben someterse los bebés que nacen con problemas en las válvulas cardíacas.
Uno de cada 100 niños nace con una cardiopatía congénita; para algunos, con un problema en las válvulas, la solución pasa por una sustitución, bien de material biológico, una válvula criogenizada -sin tejido vivo- procedente de una donación, bien de material artificial. Pero ninguna de ellas crece con el niño, lo que obliga a sucesivas intervenciones quirúrgicaspara ir adaptando el tamaño de estas válvulas que permiten hacer llegar la sangre bombeada por el corazón hasta el resto del cuerpo.
Pero esto está a punto de cambiar. El Hospital Gregorio Marañón acaba de activar un protocolo, que seguirán también otros hospitales como La Paz o el 12 de Octubre, y que permitirá trasplantar sólo las válvulas, procedentes de donaciones de corazones inviables para un trasplante completo. ¿Cuál es la ventaja? Por un lado se aprovechan esos corazones, que no laten con normalidad pero tienen las válvulas intactas.
Por otro, al ser un tejido vivo, crecen con el niño, lo que evita las intervenciones sucesivas a las que deben someterse estos pequeños, para adaptar el tamaño de las válvulas al de su corazón, que va creciendo con él.
Válvulas que crecen con los niños
La estrategia es pionera en Europa, aunque el equipo de cirugía cardíaca infantil del Hospital Gregorio Marañón, liderado por el doctor Juan Miguel Gil Jaurena, sí había realizado un trasplante de arco aórtico hace unos años y sigue de cerca los progresos de tres hospitales estadounidenses que desde 2022 han comenzado los trasplantes de las válvulas pulmonares y aórticas. Los niños intervenidos continúan con buen pronóstico y las válvulas han crecido con ellos, sin que haya sido necesaria una nueva cirugía.
El trasplante de válvulas cardíacas es una donación no prioritaria, siempre se prioriza el órgano para un trasplante completo.
Esto es así porque para los niños que necesitan un recambio de válvulas existe una solución, aunque sea temporal, pero a la vez permite aprovechar órganos considerados hasta ahora inviables.
E incluso permite una donación en cadena: el bebé que recibe un trasplante completo de corazón, puede hacer de donante de válvulas para otro pequeño.
Aunque al tratarse de un tejido vivoprecisa de un tratamiento de inmunosupresores para evitar el rechazo, cuanta menor es la porción trasplantada, menor es la cantidad de fármacos necesaria y no se descarta que pueda eliminarse por completo una vez el niño alcance el tamaño de adulto.
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