Los obispos de las tres diócesis extremeñas se unen a la invitación realizada por movimientos como Extremadura Vaciada y las Delegaciones de Pastoral Rural y el Movimiento Rural Cristiano e invitan a un repique general de campanas en todas las iglesias de la región.
Asimismo firman una carta conjuntamente alertando de la despoblación y el abandono de nuestros pueblos en detrimento de las ciudades, en los siguientes términos:
Queridos hermanos:
El papa Francisco nos invita a escuchar los clamores de los pueblos, para poder ejercer con transparencia el rol profético (cf. QA 19). Nuestros pueblos claman por sus gentes que no cesan, año tras año, de irse a otros lugares, a construir proyectos personales más atrayentes, al tiempo que empobrecen su lugar de origen. En efecto, nuestros pueblos, con una gran diferencia en muchos casos entre defunciones y nacimientos, se ven privados cada vez más del mejor capital, que es el humano. Al mismo tiempo, nuestra tierra ve cómo sus productos, de una gran calidad, en muchos casos son transformados en otras regiones, perdiendo esa gran fuente de riqueza. Además, nuestros pueblos, envejecidos, cada vez más despoblados, con menos servicios de todo tipo (sanitarios, de comunicaciones, financieros) asisten al riesgo creciente de una amenaza abusiva.
Por ello, los obispos extremeños escuchamos los clamores de nuestro pueblo. Y nos unimos a asociaciones y grupos como los que componen la Plataforma Extremadura Vaciada, al Movimiento Rural Cristiano presente en nuestras tres diócesis y las Delegaciones de Pastoral Rural Misionera, que nos piden que no callemos ante la realidad marcada por el sufrimiento en nuestros pueblos. Nuestra respuesta debe pasar por el Evangelio y por la indignación. Porque “es necesario indignarse, como se indignaba Moisés, como se indignaba Jesús, como Dios se indigna ante la injusticia. No es sano que nos habituemos al mal, no nos hace bien que nos anestesien la conciencia social” (QA 15). Hemos de despertarnos y ayudar a otros a
despertarse. Las comunidades cristianas están llamadas a ser fermento de renovación de este mundo, de esta tierra nuestra, de estos pueblos nuestros, cuyas alegrías y esperanzas son las nuestras, cuyos dolores y angustias son los nuestros (cf. GS 1).
Por eso, haciéndonos eco de la invitación que nos han hecho Extremadura Vaciada, las Delegaciones de Pastoral Rural y el Movimiento Rural Cristiano, animamos a las comunidades cristianas de nuestras tres diócesis extremeñas a que lleven a cabo el próximo 31 de marzo, a las doce de la mañana, un toque de campanas en todos los templos de cada parroquia, que sea expresión de nuestra preocupación por cuanto acontece en el mundo rural y de nuestro deseo de colaborar en la justicia que necesita nuestra región.
Extremadura, ¡levántate y anda!, como dijo Jesús a Lázaro
Fdo. Jesús Pulido Arriero : Obispo de Coria-Cáceres, Celso Morga Iruzubieta : Arzobispo de Mérida-Badajoz y Ciriaco Benavente Mateos Admin. Apostólico de Plasencia



