El diputado nacional de VOX por Ciudad Real, Ricardo Chamorro, anunció en Badajoz, junto a Óscar Fernández Calle y Ángel Pelayo Gordillo, que la formación de Abascal defenderá en la próxima Comisión de Agricultura del Congreso una Proposición No de Ley para reactivar el proyecto de regadío de Tierra de Barros, clave para miles de familias agricultoras

El diputado nacional de VOX, Ricardo Chamorro, ha anunciado desde la provincia pacense que su partido presentará y defenderá esta misma semana en la Comisión de Agricultura del Congreso una Proposición No de Ley (PNL) para exigir la ejecución inmediata del proyecto de regadío de Tierra de Barros, “paralizado durante años por gobiernos del PSOE y del PP”.

La iniciativa, ya registrada formalmente ante la Mesa del Congreso, busca según VOX garantizar que Extremadura no siga perdiendo oportunidades estratégicas por decisiones ideológicas tomadas en Bruselas y aceptadas sin resistencia por los partidos del bipartidismo.

Chamorro estuvo acompañado por Óscar Fernández Calle, candidato de VOX a la Presidencia de la Junta de Extremadura, y por Ángel Pelayo Gordillo, senador y cabeza de lista por Badajoz, quienes respaldaron firmemente el anuncio del diputado nacional.

Durante su intervención, Chamorro denunció que lo ocurrido con Tierra de Barros constituye “una nueva estafa del bipartidismo” y recordó que el proyecto contemplaba más de 15.000 hectáreas de regadío y afectaba a 1.500 familias del sector agrario, cuya esperanza de prosperar se ha visto frustrada por las decisiones de socialistas y populares.

El diputado explicó que Tierra de Barros contaba con la Declaración de Impacto Ambiental favorable, financiación europea asegurada y un proyecto técnico completamente viable.

A pesar de ello, el PSOE extremeño primero “engañó a los agricultores guardando el proyecto en un cajón”, y posteriormente el PP de Guardiola “lo paralizó durante dos años y medio sin mover un solo papel”. Chamorro subrayó que tanto el PSOE como el PP conocían desde 2021 que la Comisión Europea, con la coalición de PP y PSOE, había declarado el proyecto “inviable” por motivos meramente ideológicos vinculados al Pacto Verde y a la Agenda 2030. “No fue un error