El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha reclamado hoy en Agroexpo, en FEVAL, más coherencia y menos electoralismo en la defensa del sector agrario extremeño, en referencia a la posición defendida por la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola. Quintana destacó que las decisiones sobre políticas agrarias y comerciales deben basarse en criterios técnicos y de futuro, no en intereses de rédito partidista.

Quintana recordó que España defiende una PAC fuerte, con presupuesto suficiente y adaptada a las realidades del campo, y que las negociaciones europeas buscan estabilidad y apoyo para agricultores y ganaderos. Subrayó también la importancia de mantener la coherencia con las posiciones europeas, recordando que ni la PAC ni acuerdos como Mercosur pueden rechazarse sin contradicciones con el Partido Popular Europeo (PPE), que ha sostenido históricamente estas políticas y este tipo de acuerdos.

Sobre el acuerdo Mercosur, Quintana recordó que fue un Gobierno del PP el que inició las negociaciones y destacó sus beneficios para Extremadura: apertura de nuevos mercados para productos como aceite de oliva, vino, aceitunas y productos transformados, impulso a la industria agroalimentaria y oportunidades para empresas de tecnología y servicios agrarios. Señaló, eso sí, que la defensa del acuerdo debe incluir protección de sectores sensibles y acompañamiento a través de la PAC.

De igual manera se refirió al proceso de regularización de emigrantes y sus beneficios para el sector primario o la agroindustria, el delegado enfatizó que facilitar mano de obra legal permite reducir el empleo informal, mejorar condiciones laborales y garantizar trabajadores cualificados en la agroindustria y el campo.

Por último, Quintana valoró la recuperación de los embalses tras las lluvias recientes, que sitúan las reservas de agua en Extremadura por encima del 65 % de capacidad (65% en Tajo y 67% en Guadiana), un alivio para el regadío y la agricultura.

Con su presencia en Agroexpo, Quintana quiso poner en valor la importancia estratégica del sector agrario para Extremadura, reclamando decisiones coherentes y de largo plazo que beneficien a agricultores, ganaderos y empresas agroindustriales.