La dana y la gota fría son dos palabras que han pasado al lenguaje popular, aunque a veces no está muy clara la definición y la diferencia de matices entre los dos términos. Son tristemente conocidos los efectos dañinos que, cada cierto tiempo, algunas danas ocasionan en otoño en la costa mediterránea. Sin embargo, otras zonas y épocas del año también pueden sufrir sus efectos. El final de la primavera de 2023, por ejemplo, ha sido testigo de este fenómeno que ha dejado cantidades de lluvia destacables en diversas zonas.

Un nuevo artículo del meteorólogo Enrique Fernández Barrera de la AEMET explica lo siguiente

A comienzos de septiembre, el término meteorológico que más se escucha en los medios de comunicación es dana y también gota fría. Estos términos se suelen decir que son sinónimos, pero no es exactamente así. En primer lugar, vamos a explicar qué es una dana, en qué se diferencia de las borrascas que llegan a la península Ibérica, sobre todo en invierno, y veremos por qué resulta más adecuado usar el término dana, en lugar de gota fría. Finalmente, se mostrará una herramienta interactiva para que podáis observar características de las danas.

Una dana es una depresión aislada a niveles altos. Las letras que componen este acrónimo nos resumen sus características:

Depresión: una borrasca o ciclón de latitudes medias.

Aislada: es una circulación cerrada y aislada de la “normal”, lo que conocemos como circulación general.
Niveles Altos: se forma en niveles altos de la troposfera (la primera subcapa de la atmósfera, desde la superficie hasta los 11-12 km de altitud en latitudes medias). Lo que conocemos como borrasca llega a la superficie.

Para explicar cómo se forma una dana tenemos que analizar cómo se comporta la atmósfera a niveles altos. Entre los 8 y 12 km se encuentran una serie de pasillos o corredores de intensos vientos, que fluyen hacia el este, como si formaran ríos. Se trata de las corrientes en chorro .

En cada hemisferio hay dos: la polar y la subtropical. Se forman por la diferencia de temperatura entre dos regiones. La corriente en chorro polar se forma por la interacción entre el aire frío polar y el cálido subtropical, que produce una diferencia de altura de la troposfera a ambos lados. Por otro lado, la corriente subtropical se forma por la interacción entre este último y el aire cálido ecuatorial. Ambas presentan ondulaciones, debido a la forma esférica de la Tierra y a los efectos rotatorios del planeta. Las velocidades en estas corrientes llegan a ser de hasta 180 km/h, que los aviones llegan a usar para acortar el tiempo de vuelo.

La mejor forma que tenemos de poder “observar” estas corrientes es a través de los mapas de altura. Estamos acostumbrados a ver mapas en los que se fija una altura y se muestran curvas donde la presión es la misma: las isobaras. Pero también se suelen usar mapas en los que se intercambian estas magnitudes: los mapas de altura geopotencial. En estos mapas se pinta a qué altura se encuentra una cierta presión fija y mediante curvas se unen todos los puntos que marcan una misma altura. Las curvas de igual altura se llaman isohipsas. Tenemos, por ejemplo, mapas de 200, 500 y 850 hPa.

En los primeros se recogen las alturas donde se encuentran las corrientes en chorro y las podemos observar como una zona donde la separación entre isohipsas es muy pequeña y, además, se curvan muy pronunciadamente en algunas zonas. Por lo tanto, muy unidas y curvadas. El viento sigue esas curvas en estos niveles de altura. Los mapas de 700 o 850 hPa se suelen usar para observar masas de aire de distintas temperaturas, con lo que se consiguen apreciar las masas de aire que separan la corriente en chorro.

¿Qué diferencia hay entre una gota fría y una DANA?

Cuenta el meteorólogo Francisco Martín León en su artículo sobre la dana y la gota fría, que el término fue creado por la escuela alemana de meteorología (kaltlufttropfen, gota de aire frío) y posteriormente usado en España. Köppen y Sherhag definieron la gota fría como una depresión en altura, sin reflejo en superficie, en cuya parte central hay aire frío. En España se empezó a usar el término, sobre todo en el Mediterráneo, pero se comenzó a usar erróneamente allí para describir cualquier episodio de lluvias intenso. Esto llevó al entonces Instituto Nacional de Meteorología (actual AEMET) a empezar a usar el término dana.

Este último término sigue a la definición en inglés (cut-off low) y a diferencia de la gota fría, describe qué es una circulación aislada y separada del chorro polar o subtropical. Es, por tanto una definición más acertada que gota fría. Además, aunque no implícitamente, dana recoge los efectos que el embolsamiento produce en superficie, a través de la precipitación y la temperatura. Por otro lado, su nombre es un homenaje póstumo al meteorólogo español Francisco García Dana.

A veces, la dana (el embolsamiento de aire frío) se puede extender a la superficie, formando lo que se llama una borrasca fría o borrasca fría polar, porque tiene aire frío en superficie.

La dana es, entonces, una circulación cerrada que gira en sentido ciclónico y se forma en niveles altos por la separación de una vaguada de la corriente en chorro. En su interior hay un embolsamiento de aire frío, que favorece la formación de tormentas por una mejora en la convección y en la inestabilidad. El cambio climático puede influir en 3 elementos que favorecen la formación de una DANA: el aporte de humedad, que se puede favorecer por un Mediterráneo más cálido o por una mayor entrada de aire subtropical húmedo, una mayor inestabilidad en las corrientes en chorro, y a través de cambios en los patrones climáticos a una escala mayor.

Un ejemplo interactivo

En internet hay webs donde podemos ver las características que recogen los distintos sistemas sinópticos. Nullschool es un proyecto que, a través de su web (https://earth.nullschool.net/), podemos ver en un mapa global distintas magnitudes meteorológicas, a distintas alturas y en cualquier fecha, por lo que es ideal para poder observar una dana. En la Figura 6 mostramos los mapas a distintas alturas para la dana que afectó al este peninsular entre el 10 y el 12 de septiembre de 2019 y la de otra dana (figura 7) que dejó importantes precipitaciones en el SE peninsular el 23 de mayo de 2023. Solo tenéis que seleccionar la altura de 200 hPa y podéis seleccionar magnitudes como viento, precipitación o humedad. Podéis ver cómo la DANA pasó por las fases que mostraba la figura 3 y la precipitación que se recogió en la región de Murcia y provocó grandes inundaciones.

ondacero.es