(EFE).- Unidas por Extremadura ha registrado 47 enmiendas al proyecto de Ley de Concordia impulsada de forma conjunta por PP y Vox -que derogaría la actual Ley de Memoria Histórica- con el objetivo de corregir «desde el título hasta la última coma» de esta norma.
En declaraciones a los medios, la portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha afirmado que una democracia «sana» tiene que hacer justicia con su pasado y hacer «un ejercicio de reparación, justicia y memoria».
Ha tildado a la Ley de Concordia de «hacer todo lo contrario», ya que a su juicio pretende «echar más tierras sobre las cunetas» y que la sociedad se olvide de lo que sucedió.
Además, ha aseverado, «no se pueden comparar verdugos con víctimas», algo que busca esta ley según Unidas por Extremadura.
De Miguel lamenta que en la Guerra Civil y la dictadura «hubo gente represaliada, perseguida y torturada por sus ideas políticas, por su condición sexual» y ha insistido en que hay que hacer memoria por todas ellas.
Ha señalado además que durante las comparecencias sobre este proyecto de ley que se han desarrollado en la Asamblea regional han pasado unas 50 personas, «de las que solo tres han defendido esta infame ley».
Por este motivo, ha considerado considera fundamental enmendar esta norma «que no viene a cerrar heridas, sino que viene a crear una amnesia colectiva sobre una época muy oscura de nuestro pasado».
Según sus palabras, la Ley de Concordia es el «peaje» que la presidenta de la Junta, María Guardiola, paga por sacar adelante junto con Vox el decreto ley de medidas fiscales urgentes, «donde lo más urgente era regalar los impuestos a los cotos de caza privados».
PSOE
El Grupo Parlamentario Socialista ha registrado 61 enmiendas parciales a la Ley de Concordia impulsada de forma conjunta por PP y Vox -que derogaría la actual Ley de Memoria Histórica-, dentro de su «compromiso inquebrantable con la verdad, la justicia, la reparación y la garantía de no repetición».
El portavoz de Cultura de este grupo, José Ramón Bello, ha anunciado estas enmiendas a dicha ley, que superó el debate de totalidad en el pleno de la Asamblea del pasado 29 mayo cuando los autores de la misma descartaron las enmiendas de PSOE y Unidas por Extremadura.
Bello ha tachado la ley como «una chapuza jurídica y anticonstitucional», con «errores groseros jurídicos» y con «imprecisiones de redacción» que «busca esa mal llamada concordia», como así han confirmado, a su juicio, las conclusiones de una treintena de especialistas, expertos, miembros del movimiento memorialista y juristas que han comparecido en sede parlamentaria.
El portavoz socialista de Cultura ha tildado la ley de «revancha» hacia el movimiento memorialista que ignora los «graves hechos» que se sufrieron durante más de 40 años de dictadura en este país.
Con 61 enmiendas, el PSOE pide «más respeto» al movimiento memorialista, al que se le «ignora» y se le «aparta absolutamente de todo», que se reconozca la represión hacia las mujeres y el movimiento LGTBI, y «un aparato sancionador» que, de momento, «no existe».
Errores
En este sentido, Bello ha dicho que «esta ley no sanciona nada», sino que «expone una suerte de cuestiones diversas y algunas complejas como una supuesta libertad de cátedra» que lo que busca es equiparar discursos, algo «bastante peligroso porque nos podía llevar a tener que dignificar a víctimas del terrorismo con delitos de sangre en España» y «buscamos corregir esos errores».
El PSOE solicita además que se mantengan y que se hagan alusión a los lugares de la memoria porque es «muy importante» que las nuevas generaciones «tengan muy claro qué sucedió en este país», «¿por qué seguimos con más de 12.000 personas desaparecidas?, ¿por qué hubo 400 extremeños deportados a campos de concentración nazis?».
«Si no conocemos esos hechos, es fácil que nos traguemos la píldora de esos discursos de odio que están proliferando sobre todo en las redes sociales», ha concluido Bello.



