Cuatro internos del centro Penitenciario de Badajoz, acompañados por los dos capellanes, tres voluntarios que colaboran en la pastoral penitenciaria y otros tres funcionarios de la prisión, han participado en el Jubileo de los reclusos en Roma.

Ha sido entre el 12 y el 14 de diciembre y se ha convertido en el último gran evento del Año Santo. En este evento han participado unos 6.000 peregrinos de 90 países, e iba dirigido a los reclusos, sus familiares, los trabajadores de las prisiones, la policía y la administración penitenciaria.

Uno de los capellanes, Isidro Luengo, señalaba que han celebrado con el Santo Padre “esa esperanza que queremos vivir juntos con hermanos nuestros de todo el mundo que comparten esta realidad dura y difícil de no tener libertad, pues no se trata de una libertad simplemente física o material, sino que es como la esclavitud del pueblo hebreo en Egipto; no poder ´hacer fiesta en el desierto´ (Ex. 5,1) disfrutando del amor de Dios que se manifiesta en nuestros seres queridos”.

Regalos para los reclusos

Como cada año por estas fechas el equipo que trabaja en Pastoral Penitenciaria tendrá un detalle de cariño y acogida para con todos los internos de la prisión de Badajoz.

Son alrededor de 530 y para que puedan percibir que el Señor no los abandona y que la Iglesia, comunidad de los cristianos, los sigue considerando nuestros hermanos les hacen un pequeño regalo a cada uno.

Para ello han pedido ayuda a las distintas comunidades de la Archidiócesis y han habilitado una cuenta corriente: ES54 2085 4500 7303 3324 2632. El concepto es Donativo Pastoral Penitenciaria.