El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha anunciado este miércoles que el Gobierno habilitará ayudas directas de hasta 10.000 euros para agricultores y ganaderos afectados por los incendios forestales ocurridos durante este verano.

En su intervención, Planas destacó que las ayudas se tramitarán de oficio, de modo que los beneficiarios no tendrán que presentar solicitudes ni aportar documentación, con el objetivo de que los pagos lleguen “de la manera más ágil posible” y, en todo caso, antes de fin de año.

El paquete de apoyo se articula en dos líneas de actuación:

  1. Ayuda para asegurados agrarios: Todos los titulares de pólizas en vigor recibirán un complemento a la subvención ordinaria del seguro hasta alcanzar el 70 % de la prima. Esta ayuda será automática para los asegurados de los municipios afectados por grandes incendios.
  2. Ayuda directa para afectados (asegurados y no asegurados): Equivalente al 20 % de los ingresos agrarios declarados en el último ejercicio disponible, con un mínimo de 1.500 euros y un máximo de 10.000 euros. En el caso de los asegurados que hayan declarado siniestro por incendio, el mínimo se eleva a 6.000 euros.

El ministro subrayó que estas ayudas serán compatibles con las indemnizaciones del seguro agrario, las medidas de las comunidades autónomas y con posibles fondos de la Unión Europea mediante la reserva agrícola solicitada por España.

Planas recordó que los incendios de este verano han sido los más graves desde que existen registros, afectando a más de 370.000 hectáreas, cerca de 30.000 de ellas de tierras de cultivo, y unas 3.000 explotaciones ganaderas, de las cuales 2.000 tenían pastos. “Lo que buscamos es compensar el enorme incremento de gastos que han tenido estas explotaciones a consecuencia de los incendios”, señaló.

Asimismo, el ministro hizo un llamado a evitar el uso partidista de la crisis, afirmando que “lo importante es que agricultores y ganaderos reciban el apoyo que necesitan para superar esta situación”.

Por otro lado, Planas reiteró el rechazo de España a la propuesta de la Política Agraria Común (PAC) 2028-2034, tanto en dotación presupuestaria como en su diseño, y confió en lograr un buen resultado para el país mediante la unidad de organizaciones agrarias, cooperativas y comunidades autónomas.

Agencias