El patio de la casa de María Isabel Torres Aparicio acogió un acto cercano y sin protocolo, en el que el autor reivindicó la memoria, la cultura y la amistad

JUAN FRANCISCO LLANO – El escritor ribereño Paco Fuentes Sánchez presentó el viernes, 8 de agosto, Relatos desordenados, su segunda obra publicada, editada por el Grupo Editorial Letrame.

El acto tuvo lugar en el patio de la casa de su amiga y anfitriona María Isabel Torres Aparicio, conocida como “Pituca”, un espacio señorial lleno de plantas y encanto, que sirvió de escenario para un encuentro literario marcado por la cercanía, la ausencia de protocolo y un ambiente de diálogo entre iguales.

Más de una treintena de personas asistieron a la cita, entre familiares, amigos, vecinos y representantes institucionales.

Entre ellos se encontraban el alcalde de Ribera del Fresno, Miguel Ángel Araya Salguero, y el secretario general del PSOE local, Antonio Domínguez Guerrero, que quisieron acompañar al autor en este nuevo paso de su trayectoria literaria.

También acudieron otros paisanos con los que Fuentes mantiene estrecho vínculo, así como miembros del entorno cultural de la localidad y personas que ya habían seguido de cerca su anterior libro, Algo de lo vivido (2022).

El volumen, compuesto por 28 relatos, aborda una amplia gama de temas que van desde la vejez, el amor, el sexo o la religión hasta el feminismo, la emigración, la muerte y la nostalgia, todo ello en un estilo directo, crítico y sin artificios.

“Son relatos escritos sin orden ni concierto, que nacen de lo que creo saber un poco y de lo que la actualidad me va marcando”, explicó Fuentes, que definió la obra como un compendio de vivencias, reflexiones y observaciones surgidas de su trayectoria vital.

Nacido en Ribera del Fresno en 1951, Fuentes emigró en su juventud a Cataluña, siguiendo la senda de muchos extremeños de su generación. Allí participó en el movimiento vecinal y en la lucha antifranquista, compaginando su activismo con una vida laboral en fábricas y empresas de montaje.

Jubilado en 2014 y tras superar un cáncer diagnosticado en 2016, encontró en la escritura un nuevo cauce de expresión durante la pandemia. Su debut literario, Algo de lo vivido, alcanzó dos ediciones y más de 200 ejemplares vendidos, consolidando una base de lectores fieles.

En Relatos desordenados, el autor amplía su mirada hacia cuestiones universales sin renunciar a su memoria personal: la infancia entre ovejas en Los Canchales, sus primeros oficios como aprendiz de zapatero en la calle Larga o la vida en la Barcelona de las Ramblas antes del separatismo.

“Quiero que las nuevas generaciones conozcan cómo vivimos, cómo luchamos y trabajamos desde la infancia”, subrayó.

La anfitriona, María Isabel Torres Aparicio, dedicó unas palabras al autor, a quien definió como “librepensador” y “observador pertinaz”, capaz de comunicar sus opiniones “simple y llanamente, sin disfraces y para todo tipo de públicos”. También recordó su vinculación con el pueblo y su carácter inquieto e incansable.

La velada, que se prolongó hasta pasada la medianoche, no incluyó un formato tradicional de presentación con intervenciones largas o presidencias, algo que el propio Fuentes quiso evitar.

Optó por un acto abierto, de conversación fluida entre los asistentes, acompañada de copas, afecto y complicidad. “Brindemos por la amistad, por la cultura y por el conocimiento que nos hace libres”, dijo antes de cerrar la noche.

El escritor adelantó que el próximo lunes llevará a cabo otra presentación, esta vez en Villafranca de los Barros, en la churrería local y en torno a un desayuno con churros y chocolate, “entre amigos y sin solemnidades”.