Ve «urgente» actualizar una legislación autonómica «obsoleta» y poner fin a prácticas que consideran «incompatibles con la sensibilidad actual».

El programa electoral del Partido Animalista Pacma para Extremadura sitúa a los animales en el «centro» de la acción política, con una batería de medidas destinadas a garantizar su bienestar y protección efectiva.

La formación política subraya, así, la necesidad «urgente» de actualizar una legislación autonómica «obsoleta» y de poner fin a prácticas que consideran «incompatibles con la sensibilidad actual».

Entre las principales propuestas figura la aprobación de una nueva Ley de Protección de los Animales en Extremadura, que sustituya a la normativa vigente desde 2002. Esta ley incluiría la prohibición de la compraventa de animales como compañía, fomentando exclusivamente la adopción, así como la esterilización obligatoria para prevenir camadas indeseadas y reducir el abandono.

De igual modo, a través de una nota de prensa, Pacma defiende la implantación «real» del «sacrificio cero», diferenciando «claramente» la eutanasia veterinaria por motivos de salud, y apuesta por una reforma «integral» de los centros de acogida, con atención veterinaria «adecuada» y «personal formado».

En esta línea, el programa contempla también el reconocimiento legal de los santuarios de animales, la creación de centros de rescate y recuperación «suficientes», y la puesta en marcha de protocolos de evacuación y rescate de animales ante emergencias y fenómenos climáticos extremos.

En el ámbito de los animales utilizados en espectáculos y actividades tradicionales, la formación política propone la abolición de «todos» los festejos, tradiciones y espectáculos con animales, incluidos los taurinos, así como la «oposición frontal» a la caza y la supresión de las direcciones generales de caza y tauromaquia.

De manera específica, el programa plantea prohibir el uso de animales como «instrumentos de caza» y proteger de forma «expresa» a especies como el lobo, el zorro o el meloncillo, cuya «persecución» considera «injustificada» y «contraria a la conservación de la biodiversidad».

Asimismo, Pacma apuesta por consolidar el método CER (Captura, Esterilización y Retorno) para la gestión «ética» de las colonias felinas, reforzándolo con «apoyo institucional, financiación pública y campañas de información ciudadana».

Finalmente, el programa incluye también medidas «estructurales» como la creación de una Dirección General de Bienestar y Protección de los Animales, unidades especializadas en las policías locales, el «endurecimiento» de las sanciones por maltrato y abandono, y el establecimiento del «deber legal de auxilio» a animales heridos o en peligro.