La reacción de la familia: “Se va a hacer justicia”: José Antonio Meneses, hijo de Francisca Cadenas, a un grupo de familiares que se ha acercado para acompañarlo a él y a su familia tras conocer que se han hallado restos óseos en la casa de los dos investigados.

Mientras el operativo policial avanzaba en la vivienda registrada, la noticia del hallazgo de restos óseos llegó también a la familia de Francisca Cadenas. Los agentes de la Guardia Civil trasladaron la información en la más estricta intimidad, comunicando a los allegados de la desaparecida el avance de la investigación.

Poco después, varios familiares se acercaron para acompañar a los hijos y al marido de la mujer en un momento especialmente delicado.

Fue entonces cuando José Antonio Meneses, uno de los hijos de Francisca Cadenas, se dirigió a los presentes con una frase que resume el sentimiento que ha acompañado a la familia durante casi nueve años de incertidumbre: “Se va a hacer justicia”.

Tras casi una década sin respuestas, los allegados de la desaparecida viven ahora momentos cruciales y sienten que la investigación puede encontrarse finalmente cerca de su desenlace.

La desaparición de Francisca Cadenas, conocida en el municipio como Paqui, conmocionó en su momento a toda España, generando una gran movilización social y manteniendo durante años la atención pública sobre cada avance de la investigación desarrollada por la Guardia Civil.

La pequeña localidad pacense de Hornachos vivió una jornada de intensa expectación y conmoción tras la detención de dos hermanos vecinos del municipio en el marco de la investigación por la desaparición de Francisca Cadenas, ocurrida en mayo de 2017. El arresto se produjo después de que agentes de la Guardia Civil localizaran restos óseos durante el registro de la vivienda de ambos, situada en la misma calle donde residía la mujer desaparecida.

La noticia, que comenzó a circular a primera hora de la mañana con el despliegue policial, fue extendiéndose rápidamente por las calles del municipio. En un pueblo de poco más de 3.000 habitantes, donde prácticamente todos los vecinos se conocen, cada movimiento del operativo fue seguido con atención por residentes que durante años han convivido con una pregunta sin respuesta: qué ocurrió aquella noche con Francisca Cadenas.

Aunque la identidad de los restos hallados deberá confirmarse mediante análisis forenses, las primeras valoraciones de los investigadores apuntan a que podrían ser compatibles con los de la mujer desaparecida, lo que ha llevado a intensificar las diligencias judiciales y policiales.

Un operativo que despertó al pueblo

La mañana comenzó con un inusual movimiento de vehículos oficiales y agentes en una calle tranquila de Hornachos. Desde primera hora, un amplio dispositivo de la Guardia Civil se desplegó en torno a la vivienda de los dos hermanos investigados.

En el operativo participaron cerca de medio centenar de efectivos, entre investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO), agentes de la Comandancia de Badajoz, especialistas del Equipo Central de Inspecciones Oculares (ECIO) y miembros de unidades especializadas como el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) y el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM).

La presencia de tantos efectivos no pasó desapercibida para los vecinos.

A media mañana, varios residentes se habían congregado ya en los alrededores del inmueble, siguiendo con discreción el desarrollo del registro policial. Algunos observaban desde balcones o portales; otros comentaban en voz baja lo que estaba ocurriendo.

“Esto llevaba años parado y nadie sabía nada”, comentaba uno de los vecinos mientras observaba el ir y venir de los investigadores. “Si de verdad se aclara lo que pasó, será un alivio para todos”.

El hallazgo que cambió el rumbo de la jornada

Durante el registro del inmueble, los agentes localizaron restos óseos enterrados en una zona del patio de la vivienda. El hallazgo supuso un punto de inflexión en la jornada.

Los especialistas del Servicio de Criminalística acordonaron el lugar y comenzaron la recogida de pruebas bajo estrictas medidas de preservación de la escena.

A partir de ese momento, el ambiente en la calle cambió. La presencia de medios de comunicación aumentó y la expectación vecinal creció a medida que se conocían los primeros detalles del descubrimiento.

Horas más tarde, el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, confirmó a los medios que los restos eran “compatibles” con los de Francisca Cadenas, aunque insistió en que la identificación definitiva dependerá de los análisis científicos.

Las últimas horas antes de la detención

Durante gran parte del día, los dos hermanos permanecieron dentro de la vivienda mientras los agentes continuaban el registro.

Su abogado, José Duarte, explicó que ambos tenían la condición de investigados por un presunto delito de homicidio, aunque subrayó que la defensa no conocía aún los indicios concretos que sustentaban esa sospecha debido al secreto de sumario.

La tensión aumentó durante la tarde.

Poco antes de las 17:00 horas, los periodistas presentes en la zona pudieron observar cómo los dos hermanos abandonaban momentáneamente la vivienda con varias mochilas. Ambos se marcharon en un vehículo y regresaron aproximadamente una hora después.

A esa hora, el registro continuaba y todavía no se había producido su detención formal.

Sin embargo, el hallazgo de los restos óseos alteró la situación procesal de ambos.

La reacción institucional

Las autoridades también siguieron de cerca el desarrollo del operativo. El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, se desplazó hasta Hornachos para comprobar sobre el terreno el avance de las actuaciones policiales.

Ante los medios de comunicación, Quintana expresó su satisfacción por el trabajo realizado por los investigadores y destacó la labor de la Guardia Civil a lo largo de estos años de investigación.

El delegado del Gobierno señaló que los restos óseos hallados durante el registro “son compatibles” con los de Francisca Cadenas, aunque insistió en la necesidad de esperar a los resultados de los análisis científicos para confirmar definitivamente su identidad.

Quintana subrayó además el esfuerzo sostenido de la Guardia Civil durante casi nueve años para esclarecer lo ocurrido en un caso «complejo»  y destacó la intervención de unidades especializadas que han participado en las últimas diligencias.

Por su parte, el alcalde de Hornachos trasladó un mensaje de prudencia y respeto hacia la investigación, al tiempo que expresó el sentir de buena parte de la población.

El regidor señaló que el municipio lleva años viviendo con la incertidumbre que dejó la desaparición de la vecina y confió en que las actuaciones judiciales permitan finalmente aclarar los hechos.

También pidió respeto hacia la familia de Francisca Cadenas y hacia el trabajo de los investigadores, recordando que se trata de un caso que ha afectado profundamente a la comunidad local.

La salida del domicilio esposados

La jornada concluyó ya entrada la noche con la detención de los dos hermanos.

Según relataron testigos y periodistas presentes en el lugar, alrededor de las 21:00 horas los detenidos abandonaron la vivienda escoltados por agentes de la Guardia Civil y esposados.

La escena se produjo en medio de un fuerte despliegue policial y bajo la mirada de numerosos vecinos que seguían atentos los acontecimientos.

Ambos fueron introducidos en vehículos oficiales y trasladados al acuartelamiento de la Guardia Civil en Zafra, donde continuarán las diligencias policiales.

La reacción de los vecinos

La noticia de la detención y del hallazgo de restos óseos provocó una mezcla de sorpresa, inquietud y tristeza entre los vecinos de Hornachos.

Para muchos, el caso de Francisca Cadenas había quedado suspendido durante años en una especie de silencio incómodo.

“Es algo que siempre ha estado ahí”, comentaba una vecina que vive en la misma zona donde se produjeron las actuaciones policiales. “Cada vez que se hablaba del caso todos pensábamos lo mismo: alguien tiene que saber qué pasó”.

Otros vecinos expresaban su deseo de que la investigación permita finalmente aclarar lo ocurrido.

“Han pasado muchos años y la familia se merece saber la verdad”, señalaba un residente del municipio.

La cercanía del inmueble registrado con la vivienda de la desaparecida ha intensificado aún más el impacto de las últimas actuaciones entre la población.

El perfil de los detenidos

Los dos hombres detenidos son hermanos y vecinos de Hornachos, conocidos en el municipio por residir desde hace años en la misma calle donde vivía Francisca Cadenas.

Según fuentes cercanas al caso, ambos habían sido interrogados en varias ocasiones durante el desarrollo de la investigación, aunque hasta ahora no se había producido su detención.

En los últimos días habían sido citados por la Guardia Civil para declarar en el cuartel de Zafra. Uno de ellos permaneció varias horas prestando declaración ante los investigadores antes de abandonar las dependencias en libertad.

Su abogado ha insistido en que niegan cualquier implicación en la desaparición de la mujer.

Durante la jornada del registro, el letrado explicó que sus defendidos habían pasado por distintos estados emocionales: primero sorpresa al conocer su condición de investigados, después intranquilidad durante las diligencias y finalmente indignación por algunos comentarios aparecidos en redes sociales que los señalaban directamente como culpables.

La defensa ha pedido prudencia y ha recordado que ambos deben ser considerados inocentes mientras no exista una resolución judicial firme.

La desaparición que marcó al pueblo

Francisca Cadenas desapareció la noche del 9 de mayo de 2017.

La mujer había salido de su vivienda para despedir a unos conocidos tras haber estado cuidando de su hija. El trayecto que iba a recorrer era muy corto, apenas unos metros, pero nunca regresó a casa.

Durante los días y semanas posteriores se organizaron intensas batidas en el municipio y en su entorno, con la participación de vecinos, voluntarios y fuerzas de seguridad.

A pesar de los numerosos rastreos, no se encontró ninguna pista concluyente.

El caso permaneció durante años sin avances significativos, hasta que recientemente se reactivaron las diligencias judiciales y se retomaron nuevas líneas de investigación.

El camino judicial a partir de ahora

Tras su traslado al cuartel de la Guardia Civil en Zafra, los dos detenidos permanecerán bajo custodia policial durante 72 horas mientras se completan las diligencias iniciales.

Durante ese periodo, los investigadores podrán tomarles declaración y contrastar la información obtenida con los indicios recogidos durante el registro.

Paralelamente, los restos óseos hallados en la vivienda serán analizados por especialistas del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil.

Las pruebas genéticas y forenses permitirán determinar si pertenecen o no a Francisca Cadenas.

Una vez finalizadas las diligencias policiales, los detenidos serán puestos a disposición judicial ante el órgano instructor del caso, que decidirá las medidas cautelares que correspondan. Miewntras tanto la Guardia Civil seguirá trabajando en el caso.

Mientras tanto, en Hornachos el silencio vuelve poco a poco a las calles tras una jornada que muchos vecinos consideran histórica.

Después de casi nueve años de incertidumbre, la investigación podría encontrarse ante el momento más decisivo para esclarecer qué ocurrió realmente con Francisca Cadenas.

Foto: Santi García