El Ministerio de Sanidad ha publicado el ‘Informe de agresiones a profesionales del Sistema Nacional de Salud 2024’, que revela que la mayoría de las acciones se producen por la atención recibida.

El Ministerio de Sanidad ha revelado los resultados de su ‘Informe de agresiones a profesionales del Sistema Nacional de Salud 2024’, que, por desgracia, registró cifras de récord el pasado año. En total se registraron 17.070 notificaciones por parte de las comunidades autónomas -a quienes está delegada la competencia- que se traduce en 2.364 avisos más en el año anterior, es decir, un aumento del 16%.

Asimismo, del documento se puede recoger una tendencia constante y paulatina del incremento de las notificaciones de agresiones a sanitarios, que supusieron el año pasado 24,61 de avisos por cada 1.000 profesionales.

Los perfiles que más agresiones reciben
Según el texto, el perfil profesional sanitario que más agresiones recibe es el de las mujeres, con un 78% de las notificaciones. Aunque cabe destacar, que ellas son mayoría en este segmento profesional con un 76% de las plazas. Por edad, las personas de entre 35 y 55 años son las más agredidas.

En lo referente al tipo de atención que realizaba, la Atención Primaria y la extrahospitalaria registraron 9.648 agresiones, es decir, un 56% del total. Le seguiría la Atención Hospitalaria, donde el dato llegó a las 7.450, un 44%. En definitiva, la tasa de notificación de agresión es tres veces mayor en Primaria y extrahospitalaria que en hospitales.

En cuanto a la actividad concreta que realizaban las personas agredidas, la mayoría de acciones se produjeron contra el personal facultativo y el personal de enfermería. Médicos (33%), enfermeros (29%); técnicos de cuidados auxiliares de enfermería (15%); administrativos (14%) y celadores (4%).

Por otra parte, el informe señala que el lugar donde más se produjeron es en las consultas (40%), seguidas del área de hospitalización (23%) y el lugar de atención a la urgencia (14%). Además, resulta que los insultos y las amenazas (84%) son las formas de agresión más repetidas, pese a que la violencia física también tiene un alto dato de reincidencia.

Por último, el dosier refleja que la principal motivación que desencadena en agresión es la atención recibida por el usuario (32%); igualmente resaltan las causas ajenas a la organización o asistencia prestada (20%) y las causas asociadas al propio acto sanitario o administrativo (17%).

¿Por qué se producen más denuncias?
Según explica Sanidad, estas se pueden estar dando en mayor medida por diferentes causas. Una de ellas es el aumento de la concienciación por parte de los profesionales; otra el mayor respaldo de las autoridades; las mejoras en los sistemas de recogidas de datos y la posibilidad de que de verdad haya una verdadera ola de agresiones a los sanitarios, por más que hagan el Estado, las comunidades autónomas y las autoridades.

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