Mons. José Rodríguez Carballo, ofm, arzobispo de Mérida-Badajoz, presidió ayer, domingo 25 de abril, por la tarde, la eucaristía en la basílica de la Anunciación de Nuestra Señora del Carmen, en Alba de Tormes (Salamanca), en el último día de veneración pública del cuerpo de santa Teresa de Jesús. Desde la Orden del Carmelo Descalzo estiman que, desde el pasado 11 de mayo, más de 90.000 personas han visitado este lugar, llegados desde todos los puntos del mundo.

En su homilía, D. José destacó la figura de santa Teresa de Jesús como una de las grandes maestras de la espiritualidad cristiana, mencionó su vida desde la infancia, su búsqueda de Dios y su decisión de entrar en el Carmelo. Su profunda experiencia mística la llevó a reformar la Orden carmelita y fundar numerosos conventos.

El Arzobispo subrayó la importancia de la oración como diálogo personal con Dios y la centralidad de la humanidad de Cristo en su espiritualidad. Además, resaltó su amor incondicional por la Iglesia, su vivencia de las virtudes evangélicas y su capacidad para combinar contemplación y acción.

En el contexto del VI Domingo de Pascua, D. José enfatizó que la presencia de Dios en los creyentes los convierte en moradas vivas del Espíritu Santo, hizo una llamada a la paz del corazón que solo Cristo puede dar e invitó a seguir el ejemplo de Teresa para vivir con amor y entrega en tiempos difíciles. Por último, el Arzobispo pidió la intercesión de la Virgen María y san José para que la luz de la reforma teresiana siga iluminando a la Iglesia y al mundo.

La Eucaristía estuvo concelebrada por el prior general de los Carmelitas, Miguel Ángel González.

La veneración pública de santa Teresa ha sido un acontecimiento único y multitudinario que se produce por tercera vez desde su fallecimiento en 1582: en 1760, que solo duró unas horas y en 1914, que apenas duró un día.

Desde la Orden del Carmelo Descalzo consideran que este hecho ha supuesto un acercamiento de los peregrinos a Jesús y a su Iglesia, evangelización para sus visitantes y un mayor conocimiento de santa Teresa de Jesús, enriquecernos con su vida e invocar su intercesión.

D. José Rodríguez Carballo aprovechó este viaje para visitar a la comunidad de Terciarias Franciscanas de Alba de Tormes.