(EFE).- El camino de los gobiernos autonómicos de Extremadura desde 1983, plagado de mayorías absolutas, ha conocido también minorías parlamentarias, pactos o prórrogas presupuestarias, pero nunca un adelanto electoral, un escenario que con más o menos intensidad no es la primera vez que se rumorea esta legislatura.
El primer runrún fue tras los comicios de 2023, con el empate a 28 diputados entre PSOE y PP.
Aunque con Vox el bloque de la derecha llegaba a la mayoría absoluta de 33 diputados, se habló ya de un posible adelanto electoral por el desacuerdo entre estas dos formaciones para conformar la Mesa de la Asamblea, lo que desembocó inesperadamente en que la socialista Blanca Martín repitiera como presidenta.
Otro momento fue tras la salida de Vox del gobierno de coalición, aunque la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, descartó siempre un adelanto electoral y habló de buscar apoyos puntuales, al igual que tras la prórroga de los presupuestos de 2025.
De las mayorías absolutas a las minorías
De las primeras mayorías absolutas de Juan Carlos Rodríguez Ibarra se pasó a su primer gobierno en minoría, en 1995.
El histórico dirigente socialista, que cosechó cinco mayorías absolutas en su carrera política, se quedó en 1995 con 31 diputados y fue investido presidente por mayoría simple, gracias a la abstención de Izquierda Unida-Los Verdes.
En esa legislatura pactó un presupuesto con el PP y dos con la izquierda, mientras que los de 1997 fueron prorrogados.
Esta situación minoritaria se repitió en 2011 con el popular José Antonio Monago, en 2015 con Guillermo Fernández Vara (PSOE) y desde el 2023 con Guardiola (PP).
El PP gana las elecciones
En 2011 se vivió un hito histórico en la región: el PP ganó por primera vez al PSOE y Monago fue investido presidente por mayoría simple, merced a la abstención de Izquierda Unida-Verdes-Siex.
Monago se apoyaría dos años en la abstención de IU para sacar las cuentas y las dos últimas en el ‘sí’ de Prex-Crex para alcanzar la mayoría absoluta.
Después de la primera legislatura con un gobierno del PP, Fernández Vara, que había gobernado entre 2007 y 2011 con mayoría absoluta y que después pasó a la oposición, volvió al poder en 2015 en minoría y tuvo que ser investido con los votos a favor de Podemos.
El primer presupuesto de la legislatura se lo tumbaron el PP y Podemos, que se estrenaba en la Cámara. En esos cuatro años los socialistas conseguirían aprobar las cuentas, dos pactando con los populares y otros dos con Podemos.
Guardiola
Guardiola, que sacó adelante su primer presupuesto con Vox, durante el breve periodo de vigencia del gobierno de coalición, tuvo que prorrogar los de 2025 y ahora reclama el apoyo de la oposición para que la historia no se repita.
En caso contrario, ha planteado por primera vez en esta legislatura un «escenario» de elecciones anticipadas.
«O presupuestos para el futuro o que el futuro lo decidan o lo elijan los ciudadanos extremeños», subrayó este lunes en una rueda de prensa tras reunirse con los grupos parlamentarios para abordar las cuentas de 2026.
En este contexto, el Grupo Popular registró este martes una propuesta de reforma del Reglamento de la Asamblea para que, en caso de adelanto electoral, la legislatura sea de cuatro años y no de uno.
Es decir, que si los extremeños fueran llamados a las urnas en 2026 no tuvieran que repetir un año después, en la fecha natural, en consonancia con lo que ya recoge el Estatuto de Autonomía desde su modificación en 2011.



