Villa de Indianos presenta su primera novela, No oigo tu palpitar, de Miguel Ángel Sánchez Rafael, novelista y enfermero en el hospital de Llerena (Badajoz).
Una historia entrañable con un trasfondo histórico. Su autor ha querido reflejar la situación de España durante la posguerra desde un enfoque familiar y realista tomando como referencia la España rural, un pequeño rincón de Extremadura que, como tantos otros, se caracterizó por la pobreza y la hambruna, consecuencias del régimen que obligaron a muchos a emigrar a la ciudad.
La presentación tendrá lugar en la Biblioteca Pública Municipal Arturo Gazul de Llerena (Badajoz), el 2 de diciembre a las 19:30 horas.
No oigo tu palpitar
La posguerra fue muy dura: hambre, miedo, pobreza… Si además hablamos de la España rural, hemos de añadir migración y aislamiento. Esa es la vida que les tocó vivir a los vencidos, que sufrieron las penurias del régimen y que no forman parte de esas estadísticas oficiales que solo recogen los muertos por el franquismo.
No oigo tu palpitar muestra la vida de Estanislao Olivera y Manuela Rodríguez contada por su nieto Gabriel, un biólogo que usa la historia familiar para hablar de esas víctimas olvidadas por la Administración. A lo largo de sus páginas retrocedemos en el tiempo para meternos de lleno en la odisea de una familia pobre que vive en un pueblo con aquellos que han ganado la guerra. El autor cuenta el amor de un hombre por su mujer
ya fallecida y la lucha de un padre por sacar adelante a sus hijos. También relata el problema de la migración y el aislamiento de muchos núcleos rurales, que se las prometían felices con la llegada de la democracia y, cuarenta años después, han perdido la ilusión. Para muchos la única solución sigue siendo marcharse a la capital.
MIGUEL ÁNGEL SÁNCHEZ RAFAEL
Miguel Ángel Sánchez Rafael nació en Llerena (Badajoz) en 1967. Diplomado en Enfermería por la Universidad de Extremadura, forma parte de la Unidadde Hospitalización de Salud Mental de su localidad.
Actor y director en el grupo teatral Susurro Teatro, ha publicado narraciones cortas y algunos artículos de opinión en diversas revistas y periódicos. Varios de sus textos aparecen recogidos en Once cuentos de cuaderno y un enxiemplo popular, publicado en 2007. En 2020 salió a la luz Lady Galatea, que aúna metaliteratura y realismo psicológico.
¿Qué te llevo a escribir esta historia?
Yo siempre he considerado que hay una generación, que es la generación de mis padres, de niños que nacieron con la guerra; no son niños de la guerra, pero sí niños con la guerra, que nacieron en el 35 y en el 36 y que van a pasar sin pena ni gloria por la historia. No son víctimas, pero son consecuencia también de esa guerra y de la dictadura. Han tenido la voluntad maniatada toda la vida; durante cuarenta años han vivido bajo un
mismo régimen y no han conocido otro. Su infancia y adolescencia transcurrió bajo este régimen, se casaron con la represión de la dictadura y los primeros años de la madurez también la sufrieron. Y viviendo en una zona en la que apenas han podido expresar esa adversidad. La única manera que tenían mis padres de luchar contra el régimen fue negarse a emigrar y ese es un valor que siempre he destacado de ellos. Otros decidieron
marcharse y ellos eligieron quedarse y aguantar el chaparrón en Extremadura. Es verdad que se fueron, como cuento en la novela, seis meses, pero luego se dieron cuenta de que allí no pintaban nada, así que regresaron, aunque lo pasaron mal. Y como eso no va a quedar reflejado en ningún sitio, quería que tuvieran su propio monolito, su propia plaquita honorífica que reivindicara que ellos también forman parte de esa represión,
de esa dictadura.



