El conflicto sanitario suma una nueva jornada de movilizaciones este 18 de marzo con concentraciones en Cáceres y Badajoz, donde los facultativos exigen un estatuto propio y denuncian el “bloqueo” del Ministerio de Sanidad.
El colectivo médico de Extremadura vuelve a salir a la calle este miércoles con concentraciones simultáneas para reclamar la aprobación de un estatuto marco propio de la profesión médica, así como mejoras urgentes en sus condiciones laborales y en la sostenibilidad del sistema sanitario público.
La convocatoria ha sido impulsada por el Sindicato Independiente Médico de Extremadura (Simex) y cuenta con el respaldo de los colegios oficiales de médicos de ambas provincias. Las movilizaciones darán comienzo a las 10:00 horas. En Cáceres, la manifestación partirá desde el número 27 de la avenida de España y finalizará en la Subdelegación del Gobierno. En Badajoz, el recorrido se desarrollará entre la avenida de Santa Marina y la Delegación del Gobierno.
Estas acciones se enmarcan en la segunda semana de huelga convocada entre los días 16 y 20 de marzo, tras el bloqueo en las negociaciones con el Ministerio de Sanidad. Según los convocantes, la falta de avances y la ausencia de un diálogo efectivo han llevado a mantener las protestas como medida de presión ante lo que consideran una situación límite.
Desde Simex denuncian que el Ministerio “está trasladando una imagen distorsionada de la realidad” al anunciar un supuesto acuerdo con el Foro de la Profesión Sanitaria. En este sentido, subrayan que dicho foro “no ostenta la representación de los convocantes de la huelga ni tiene legitimidad para desconvocar movilizaciones”, por lo que consideran que este movimiento responde a una estrategia para “debilitar la unidad del colectivo médico”.
El sindicato insiste en que el conflicto no se limita a cuestiones retributivas, sino que afecta a aspectos estructurales del ejercicio profesional. Entre sus principales reivindicaciones destacan la regulación específica de la jornada laboral, la reducción de la sobrecarga asistencial, la mejora de las condiciones en atención primaria y hospitalaria, así como el reconocimiento de las particularidades del trabajo médico dentro del sistema sanitario.
En su comunicado, Simex advierte de que la situación actual está provocando un deterioro progresivo de la calidad asistencial, con consultas saturadas, falta de profesionales y un incremento de la presión sobre los facultativos. “Nos vemos obligados a trabajar en condiciones cada vez más exigentes, con agendas inasumibles y sin los recursos necesarios para garantizar una atención adecuada a los pacientes”, señalan.
Asimismo, critican la falta de implicación de las administraciones públicas y responsables políticos, a quienes acusan de “mirar hacia otro lado” ante el deterioro del sistema sanitario. “Se nos exige mantener a flote un sistema que presenta signos evidentes de agotamiento, mientras no se adoptan medidas estructurales que aseguren su viabilidad a medio y largo plazo”, remarcan.
Pese a ello, los convocantes reconocen que la huelga “no es una medida deseada”, pero la consideran inevitable ante la ausencia de respuestas. “No nos dejan otra salida. Es una cuestión de dignidad profesional y de defensa de la sanidad pública”, apuntan.
Con estas nuevas concentraciones, el colectivo médico extremeño pretende visibilizar sus reivindicaciones ante la ciudadanía y las instituciones, al tiempo que hace un llamamiento al Ministerio de Sanidad para retomar un proceso de negociación “real, transparente y eficaz” que permita alcanzar soluciones consensuadas.
Las movilizaciones continuarán a lo largo de la semana en el marco de la huelga convocada, sin descartar nuevas acciones si no se producen avances significativos en las negociaciones.



