JUAN FRANCISCO LLANO – Ribera del Fresno vivió este martes una cita con la historia de la mano del investigador y divulgador extremeño Fermín Mayorga, quien condujo una ruta cultural por las calles del municipio que reunió a más de 70 personas, entre vecinos y visitantes.

La actividad recorrió enclaves emblemáticos del casco histórico como la Plaza de la Iglesia, la Calle Ayuntamiento, la Calle San Juan Macías, la Calle Mercado y la Calle Cura.

Durante hora y media, Mayorga desgranó episodios y testimonios que vinculan la localidad con episodios del pasado, entre ellos tradiciones como el Jueves de Compadres, las Candelas o las Pantarujas, ofreciendo un relato que oscilaba entre el dato histórico y la anécdota sorprendente.

En la Plaza de la Iglesia, junto a la imagen de Nuestra Señora de Gracia, explicó el origen del “sambenito”, aquel hábito infamante que la Inquisición imponía a los condenados, y su relación con los actuales trajes de penitentes de Semana Santa: “El reo debía entrar por la puerta del perdón de la parroquia para simbolizar su arrepentimiento.

Lo que hoy vemos en nuestras procesiones tiene raíces en aquellos ritos de humillación.

La cita, que partió a las 21:00 horas desde la Plaza de la Iglesia, contó con la presencia del alcalde, Miguel Ángel Araya Salguero, y de la concejala de Turismo y Patrimonio, Teresa Rodríguez Rosa, quienes destacaron la importancia de iniciativas como esta para poner en valor la riqueza cultural del municipio. “Desde el Ayuntamiento apoyamos todas las actividades privadas que vengan a Ribera para fomentar la cultura.

Fermín viene a mostrar nuestra arquitectura civil y religiosa desde otra perspectiva, acercándonos a una parte de nuestra historia que sigue presente en nuestras calles”, señaló Araya en la ruta.

El itinerario no esquivó episodios oscuros de la historia local, como la represión de las comunidades judías asentadas en Ribera del Fresno, ni tradiciones festivas con un trasfondo inquisitorial, como el “Jueves de Compadres”, fiesta que aún pervive con la quema de un muñeco en la plaza: “Todo esto tiene un origen en la Inquisición.

Era una forma de mantener viva la mala fama del hereje, recordando al pueblo quién había sido castigado”, explicó Mayorga, quien también detalló prácticas hoy olvidadas, como el “romperse la crisma”, un acto clandestino de desbautizo que, según los documentos que maneja, llevó a más de una familia a la hoguera.

La ruta se enriqueció con referencias a sucesos recogidos por la prensa de principios del siglo XX, como el crimen de Matías en 1905, parricidio ocurrido en la finca de Calero, hechos que, en palabras del investigador, “muchas veces preferimos enterrar en el olvido”.

Al término del recorrido, Mayorga subrayó la necesidad de “llevar la cultura del misterio a los pueblos”, comparando su labor con la del teatro ambulante de Lorca: “Es importante que estas historias salgan de los archivos y se cuenten donde ocurrieron. Así el visitante comprende, siente y recuerda”.

La actividad supuso un nuevo éxito para el investigador extremeño, que ya había llenado aforos en localidades como Santa Marta de los Barros o Villafranca, pero que en Ribera superó todas las expectativas.

Para la concejala Rodríguez Rosa, esta acogida demuestra que “hay un público deseoso de conocer su pasado de otra manera, y Ribera tiene mucho que mostrar.

Es importante trasladar la cultura del misterio a los pueblos, darle visibilidad y aprovecharla para el turismo”, señaló Mayorga al término del recorrido, destacando el potencial de estas iniciativas para poner en valor el patrimonio local.

El alcalde Araya subrayó “la necesidad de apoyar todas aquellas propuestas que sumen a la cultura y al turismo del municipio”, mientras que Rodríguez Rosa agradeció “a quienes apuestan por mostrar Ribera del Fresno desde nuevas perspectivas”.

La ruta no solo ofreció una experiencia divulgativa y participativa, sino que convirtió las calles de Ribera en un escenario vivo donde se entrelazaron historia, tradición y memoria colectiva.