Las localidades de Navalvillar de Pela, Palazuelo, Valdivia, Orellana la Vieja y El Torviscal, junto a otras poblaciones de la comarca de Vegas Altas, permanecen desde el pasado jueves por la noche sin servicio de Internet ni telefonía debido a la caída de infraestructuras de telecomunicaciones provocada por la crecida del río Guadiana.
Según ha informado Telefónica, dos torretas situadas entre Entrerríos y Valdivia han sido derribadas por la fuerza del agua, lo que ha afectado a la red troncal que abastece a estos municipios. Las labores de reparación se están viendo dificultadas por el estado impracticable del terreno, por lo que el restablecimiento completo del servicio podría prolongarse varios días.
Durante la mañana de este martes, los alcaldes de las localidades afectadas han mantenido una reunión en Mérida con el director territorial de Movistar para conocer las causas de la incidencia y las soluciones de emergencia previstas. La compañía trabaja en la creación de un desvío provisional mediante la instalación de un tramo de red alternativo de aproximadamente cinco kilómetros, con el objetivo de realizar un “bypass” que permita restablecer el servicio cuanto antes.
La situación está generando importantes dificultades en los centros de salud y Puntos de Atención Continuada, donde la emisión de recetas y volantes se está realizando gracias al esfuerzo del personal sanitario. Asimismo, la falta de conexión afecta a los servicios administrativos regionales y locales, oficinas bancarias, cajeros automáticos, Correos y oficinas agrarias y de empleo. En Orellana la Vieja, la caída del sistema provocó incluso que saltara la alarma de una entidad bancaria, aunque no se ha producido ningún robo, según ha informado la Guardia Civil.
Crece el malestar vecinal
La prolongación de la incidencia, que se acerca ya a los cinco días, está generando un creciente malestar entre los más de 11.000 vecinos afectados, que denuncian el fuerte impacto económico y social de permanecer incomunicados.
Comerciantes y pequeños empresarios advierten de pérdidas económicas debido a la imposibilidad de gestionar encargos o comunicarse con clientes y proveedores. En algunos casos, se han visto obligados a desechar productos al no poder confirmar pedidos.
La falta de funcionamiento de los datáfonos obliga a pagar exclusivamente en efectivo, lo que ha llevado a numerosos vecinos a desplazarse a otras localidades para retirar dinero en cajeros operativos. Esta situación complica especialmente el día a día de personas mayores o con dificultades de movilidad.
Tampoco operan con normalidad servicios regionales y locales, oficinas de empleo, agrarias o entidades bancarias, lo que paraliza numerosos trámites administrativos. Además, la interrupción de las comunicaciones ha afectado incluso a medios locales y a la actividad cotidiana de ayuntamientos que no disponen de conexión a Internet.
Ante esta situación, vecinos de la comarca expresan su preocupación y se preguntan si la respuesta habría sido más rápida de haberse producido la avería en una gran ciudad, reclamando soluciones urgentes que permitan restablecer el servicio cuanto antes y evitar que una situación similar vuelva a repetirse.



