María Guardiola se enfrenta este viernes a la segunda votación de investidura en Extremadura con el apoyo de Vox aún en el aire
La candidata del PP a la Presidencia de la Junta de Extremadura, María Guardiola, se someterá este viernes a la segunda votación de investidura en la Asamblea regional después de no haber logrado este miércoles los apoyos necesarios en la primera ronda del debate parlamentario.
En la votación celebrada al término de más de cinco horas de debate, Guardiola obtuvo únicamente los 29 votos a favor de los diputados del Partido Popular, insuficientes para alcanzar la mayoría absoluta de la Cámara, fijada en 33 escaños. El resto de los grupos parlamentarios votaron en contra: los 18 diputados del PSOE, los 11 de Vox y los 7 de Unidas por Extremadura.
De acuerdo con el reglamento de la Asamblea de Extremadura, la segunda votación debe celebrarse al menos 48 horas después de la primera. En esta ocasión, la candidata popular solo necesitará mayoría simple —más votos a favor que en contra— para ser investida presidenta de la Junta.
La posición de Vox volverá a ser determinante para el resultado de la votación, ya que el Partido Popular no dispone de apoyos suficientes para gobernar en solitario y necesita al menos la abstención de esta formación para que prospere la investidura.
Durante la primera jornada del debate, el presidente y portavoz del Grupo Parlamentario Vox, Óscar Fernández Calle, ya avanzó que su formación votaría en contra en la primera votación al no haberse alcanzado todavía un acuerdo con el Partido Popular en el marco de las negociaciones que mantienen ambas formaciones.
Fernández Calle señaló que Vox no respaldará la investidura hasta contar con “certezas y garantías de cumplimiento” del programa político que su partido plantea para Extremadura, insistiendo en que para su formación “lo primero son las políticas, las iniciativas y los proyectos” antes que la distribución de responsabilidades de gobierno.
Por su parte, el Grupo Parlamentario Socialista también descartó desde el inicio del debate cualquier apoyo o abstención que pudiera facilitar la investidura de Guardiola. La portavoz socialista, Piedad Álvarez, afirmó que el PSOE “no es la muleta del PP, de la derecha y de la extrema derecha”, sino la alternativa política en la comunidad autónoma.
Álvarez señaló además que su partido ni siquiera ha recibido una petición formal de abstención por parte del Partido Popular y aseguró que, en cualquier caso, el PSOE no habría accedido a facilitar la investidura. No obstante, ofreció a la candidata popular la posibilidad de alcanzar distintos pactos durante la legislatura para garantizar acuerdos en materias clave para la comunidad.
En la misma línea, la presidenta del Grupo Parlamentario Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, confirmó también el voto en contra de su formación debido a las profundas diferencias políticas con el Partido Popular, que definió como un “océano ideológico”.
De Miguel responsabilizó además a Guardiola de la situación de bloqueo político que vive la región tras la convocatoria anticipada de elecciones autonómicas el pasado 21 de diciembre y consideró que el adelanto electoral fue un “error de cálculo” de la dirigente popular.
Durante su intervención en el debate, María Guardiola defendió que no ve “impedimento” para alcanzar un acuerdo con Vox que permita garantizar la gobernabilidad de Extremadura e instó a los grupos parlamentarios a realizar una “lectura responsable” de los resultados electorales.
La candidata del PP recordó que su partido fue la fuerza más votada en los comicios autonómicos con más del 43 por ciento de los votos y subrayó que el Partido Popular suma más escaños que todas las fuerzas de izquierda juntas en la Cámara regional.
Asimismo, advirtió del riesgo de prolongar el bloqueo institucional y apeló al diálogo entre las distintas formaciones para permitir la formación de un gobierno estable en la comunidad autónoma.
Escenarios para la segunda votación
La votación prevista para este viernes abre distintos escenarios en función de la posición que adopte Vox.
Si la formación decide apoyar finalmente a Guardiola, la candidata del PP sería investida presidenta al sumar los 29 votos de su grupo a los 11 diputados de Vox, lo que garantizaría una mayoría suficiente en la Cámara.
Otra posibilidad es que Vox opte por la abstención. En ese caso, los votos favorables del Partido Popular podrían superar a los votos en contra del PSOE y de Unidas por Extremadura, lo que también permitiría la investidura de Guardiola por mayoría simple.
El tercer escenario sería que Vox mantenga su voto en contra junto a los grupos de la izquierda. En ese supuesto, la candidata popular volvería a fracasar en la votación y el proceso de investidura seguiría abierto en la Asamblea de Extremadura.
Contexto político nacional
La negociación entre el Partido Popular y Vox en Extremadura se produce además en un contexto político nacional marcado por la dificultad para formar mayorías estables tras distintos procesos electorales en comunidades autónomas y ayuntamientos en los que ambas formaciones han necesitado entenderse para gobernar.
El desenlace de la investidura en Extremadura es observado con atención por las direcciones nacionales de ambos partidos, ya que puede marcar el tono de las relaciones entre el PP y Vox en otros territorios donde sus acuerdos han resultado determinantes para la formación de gobiernos.
En este sentido, la investidura de Guardiola se interpreta también como una prueba de la capacidad de ambas formaciones para alcanzar acuerdos que permitan desbloquear gobiernos autonómicos cuando el Partido Popular gana las elecciones pero no dispone de mayoría suficiente para gobernar en solitario.
La sesión de este viernes será por tanto decisiva para determinar si Extremadura logra desbloquear la formación de gobierno o si continúa la actual situación de incertidumbre política tras las elecciones autonómicas.
Foto: LP



