Las organizaciones sindicales CCOO, UGT, CSIF y SGTEx se concentraron este jueves a las puertas de la Residencia de Mayores ‘La Granadilla’ de Badajoz para reclamar a la Junta de Extremadura la adopción de medidas que solventen las deficiencias detectadas en el centro tras el incendio registrado el pasado domingo, que obligó al desalojo de parte del edificio.
El incendio, cuyas causas se encuentran en proceso de esclarecimiento, generó preocupación entre trabajadores y representantes sindicales, quienes han solicitado que se investigue “con total claridad” lo ocurrido. Asimismo, han pedido que se acometan de forma urgente las reparaciones necesarias en las instalaciones afectadas.
El responsable de Administración Pública de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO de Extremadura, José Sánchez Carroza, señaló durante la concentración que, a juicio de los sindicatos, existen múltiples deficiencias estructurales y técnicas en el edificio. Entre ellas, mencionó presuntos fallos en el sistema de detección de humos y en las alarmas contra incendios durante el suceso.
En relación con este punto, Sánchez Carroza afirmó que los sindicatos están “totalmente seguros” de que dichos sistemas no funcionaron correctamente el día del incendio. Según explicó, el martes trasladaron estas preocupaciones a responsables del Servicio Extremeño de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia (SEPAD), y el miércoles recibieron respuesta indicando que el sistema antihumo y el sistema de alarma estaban siendo verificados.
Por su parte, la consejera de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura, Sara García Espada, ha manifestado públicamente que el sistema antiincendios funcionó y que los detectores de humo se activaron durante el incidente, lo que evidencia discrepancias entre la versión institucional y la sindical sobre el funcionamiento de los dispositivos de seguridad.
Además de las cuestiones relacionadas con la seguridad contra incendios, los sindicatos han señalado otras posibles deficiencias en el centro, como una supuesta sobrecarga en los sistemas eléctricos —incluyendo enchufes y alargaderas— que, según indicaron, podría haber influido en el origen del fuego. También mencionaron problemas estructurales y de mantenimiento, como deterioros en techos, pasamanos en mal estado, atascos en baños y el mal funcionamiento del equipo electrógeno destinado a garantizar el suministro eléctrico en caso de corte.
En este sentido, los representantes sindicales señalaron que, según la información recibida, el grupo electrógeno actual no está operativo y que se encuentra solicitada la adquisición de uno nuevo.
Asimismo, los sindicatos han reclamado un refuerzo de la plantilla en todos los turnos. Según indicaron, durante el turno nocturno únicamente prestan servicio tres trabajadores, una cifra que consideran insuficiente para garantizar la atención adecuada y la seguridad de los residentes.
Los representantes sindicales sostienen que los trabajadores del centro llevan tiempo trasladando quejas relacionadas con el estado de las instalaciones y las condiciones laborales. Por ello, han solicitado la adopción de medidas estructurales que permitan mejorar tanto la seguridad como la calidad del servicio prestado en la residencia.
Hasta el momento, la Junta de Extremadura mantiene que el sistema de protección contra incendios funcionó correctamente durante el suceso, si bien se están realizando comprobaciones técnicas sobre los equipos. La investigación sobre las causas del incendio continúa abierta.
La concentración se desarrolló sin incidentes y forma parte de las acciones anunciadas por las organizaciones sindicales para exigir soluciones ante lo que consideran deficiencias relevantes en el centro residencial.



