A pesar de los aranceles y otras barreras comerciales, el aceite de oliva español sigue creciendo en sus exportaciones hacia Estados Unidos.
El sector ha encontrado dinámicas que permiten sortear estos obstáculos, con cifras que muestran avances importantes tanto en volumen como en calidad (más aceite envasado y mayor valor añadido). Este artículo analiza los datos más recientes, los informes de la Interprofesional del Aceite de Oliva y de organizaciones agrarias, los factores que explican esta resiliencia, los riesgos que persisten y las perspectivas de futuro.
Datos actualizados: lo que dicen la Interprofesional y las organizaciones agrarias
Interprofesional del Aceite de Oliva de España
En el primer semestre de 2025, España exportó 87.273 toneladas de aceite de oliva a Estados Unidos, un aumento del 24,19 % respecto al mismo período del año anterior.
De estas exportaciones, 52.874 toneladas fueron aceite envasado, mientras que 34.399 toneladas fueron a granel, para su embotellado en destino.
La cuota de mercado española ha crecido significativamente: hace 20 años, España copaba apenas un 17,62 % de los aceites de oliva importados por EE. UU.; ahora esta cifra se sitúa en 36,10 %, mientras que Italia ha descendido a alrededor del 29,92 %.
La Interprofesional destaca que el aumento del envasado en origen supone un salto cualitativo, al añadir valor al producto español en ese mercado.
Organizaciones agrarias
Según COAG, las exportaciones españolas de aceite de oliva a EE. UU. crecieron más de un 14 % en los primeros dos tercios de la campaña, lo que sugiere que los aranceles no han frenado el volumen de ventas.
Aunque el valor de las exportaciones ha bajado debido a la disminución de los precios internacionales, el volumen crece, indicando que el sector mantiene su competitividad pese a las barreras.
Además, EE.UU. se ha consolidado como uno de los principales destinos del aceite de oliva español, con cifras que reflejan un valor económico considerable y creciente reconocimiento de la marca España.
Factores que permiten continuar creciendo pese a los aranceles
Promoción y marca: campañas de promoción coordinadas por la Interprofesional y por los exportadores mantienen la visibilidad del aceite español en EE.UU., mitigando los efectos de los aranceles.
Diversificación del producto: más aceite envasado, con mejores diseños y certificaciones (denominaciones de origen, AOVE de calidad), lo que permite obtener precios más altos que el aceite a granel.
Optimización logística y adaptación: algunos exportadores han ajustado costes de transporte, rutas, y acuerdos con distribuidores locales.
Demanda estadounidense en alza: interés por la dieta mediterránea, los beneficios para la salud y productos gourmet impulsa el consumo.
Mayor escala de exportaciones: al aumentar volumen, se diluyen algunos costes fijos y se aprovechan economías de escala.
Desafíos que persisten
Los aranceles siguen pesando sobre los márgenes de beneficio de los exportadores.
La caída del valor unitario de las exportaciones refleja tensiones en los precios: producir puede ser menos rentable si los costes de producción son altos.
Factores externos como inestabilidad climática, plagas o enfermedades del olivo pueden afectar la producción.
Competencia internacional: otros países exportadores pueden ganar cuota si consiguen menores costes o aranceles más bajos.
Riesgo regulatorio: cambios en aranceles, normas sanitarias o políticas comerciales podrían alterar las condiciones de exportación.
Perspectivas de futuro
Si se mantienen las tendencias actuales, España podría consolidarse como líder en exportaciones de aceite de oliva envasado hacia EE.UU., no solo en volumen sino también en prestigio de marca.
Campañas de promoción intensivas y focalizadas podrían aumentar la diferencia entre aceite envasado y a granel, promoviendo el valor añadido.
Políticas de apoyo a la calidad, trazabilidad y certificaciones pueden ofrecer ventajas competitivas.
La diversificación de mercados permitirá reducir riesgos derivados de la dependencia de EE.UU.
Innovaciones en producción y logística serán clave para mantener costes bajo control y asegurar sostenibilidad.
Conclusión
Los datos de la Interprofesional del Aceite de Oliva y de organizaciones agrarias muestran que los aranceles impuestos por EE.UU., aunque significativos, no han detenido el crecimiento de las exportaciones españolas de aceite de oliva. Más volumen, mayor envasado, mejor cuota de mercado y adaptación estratégica consolidan un sector resiliente. Sin embargo, mantener esta trayectoria requerirá inversión continua en calidad, eficiencia y exploración de nuevos mercados, así como vigilancia sobre riesgos económicos, climáticos y regulatorios.



