La reforma de la PAC, los acuerdos con Mercosur y la Ley de la Cadena Alimentaria, principales amenazas para agricultores y ganaderos

El sector primario extremeño se enfrenta a un horizonte incierto. La organización agraria La Unión de Extremadura ha señalado que la reforma de la Política Agraria Común (PAC), los acuerdos comerciales con Mercosur y la falta de aplicación de la Ley de la Cadena Alimentaria son los principales “nubarrones” que podrían condicionar la rentabilidad y la competitividad de agricultores y ganaderos en el próximo año.

En rueda de prensa, el presidente de La Unión, Luis Cortés, ofreció un análisis detallado de la situación del sector, distinguiendo entre los problemas que afectan a la agricultura y los que impactan a la ganadería. “No son los mismos factores los que lastran la rentabilidad de ambos sectores”, explicó Cortés, haciendo un balance exhaustivo de un año marcado por la climatología adversa y los desequilibrios en los precios de los productos.

Agricultura: pérdidas de producción y caída de precios

El sector agrícola ha vivido un año desigual. Mientras que los cultivos de invierno han disfrutado de cosechas superiores a campañas anteriores, los cultivos de verano han sufrido pérdidas significativas. Cortés mencionó especialmente el maíz, con descensos de más de tres toneladas por hectárea, y el tomate para industria, con pérdidas superiores a 30 toneladas por hectárea. También se han visto afectadas producciones clave como patata, arroz, uva y aceituna.

Sin embargo, el factor que más ha impactado a los agricultores ha sido la caída de los precios. “Muchos productos no han alcanzado los costes de producción, especialmente en el regadío, donde cereales, arroz y tomate para industria han registrado desplomes que ponen en riesgo la viabilidad económica de las explotaciones”, señaló Cortés.

Ganadería: precios estables, pero amenazas estructurales

En contraste, la ganadería ha mantenido una estabilidad relativa en los precios, e incluso algunas producciones han experimentado incrementos debido a la reducción de la cabaña ganadera causada por sequías de años anteriores y enfermedades.

No obstante, La Unión advierte que la no aplicación de la Ley de la Cadena Alimentaria representa una amenaza estructural para este sector. “Si estas medidas no se implementan, corremos el riesgo de que un número importante de explotaciones abandone su actividad el próximo año, comprometiendo la sostenibilidad de la ganadería extremeña”, subrayó el presidente de la organización.

Reforma de la PAC y acuerdos internacionales: un reto para la competitividad

Otro de los factores de preocupación es la reforma de la PAC, que según La Unión podría afectar la rentabilidad de los agricultores y ganaderos extremeños, así como los acuerdos comerciales con Mercosur, que plantean un riesgo para la producción local frente a la competencia internacional.

“Necesitamos políticas que protejan al productor, que garanticen precios justos y que fomenten la sostenibilidad del sector”, afirmó Cortés, apelando a la acción de las administraciones para evitar un deterioro mayor de la economía rural en Extremadura.

Perspectivas para 2026: desafíos y soluciones urgentes

La organización concluye que, sin medidas correctivas, 2026 podría ser un año complicado para el sector primario. Entre las soluciones urgentes, destacan:

  • La aplicación efectiva de la Ley de la Cadena Alimentaria.

  • La adaptación de la PAC a las necesidades de la agricultura y la ganadería extremeñas.

  • La negociación de acuerdos comerciales que no perjudiquen la producción local.

“Si no se actúa, corremos el riesgo de que parte de nuestros agricultores y ganaderos abandonen sus explotaciones, con un impacto económico y social importante para toda la región”, alertó Cortés.

La Unión de Extremadura insta a los responsables políticos a tomar medidas inmediatas para garantizar la competitividad, sostenibilidad y futuro del sector primario en la región, ante un 2026 que se presenta con grandes retos.