Es la principal conclusión del estudio llevado a cabo por los profesores Marcelo Sánchez-Oro, Yolanda García y Margarita Calleja de la Facultad de Empresa, Finanzas y Turismo

Para llevar a cabo el estudio se ha analizado la encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), vinculada a la percepción de los riegos que la población asocia al desarrollo de la Ciencia y la Tecnología, la IA, la digitalización y las TIC

La irrupción de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) continúa reconfigurando los patrones de interacción social, generando un campo de estudio en el que se analizan tanto sus beneficios como sus posibles riesgos. Por ello desde el Grupo de Investigación sobre Desarrollo Rural y Sostenible de la Universidad de Extremadura han llevado a cabo una investigación con el objetivo de tratar de entender si el temor que las TIC-IA producen en ciertos sectores de la sociedad se corresponde con la percepción social de la ciencia y la tecnología.

Para ello, explica el investigador Marcelo Sánchez-Oro, “hemos analizado la encuesta llevada a cabo por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), referida a esta tendencia vinculada a la percepción de los riesgos que la población asocia al desarrollo de la Ciencia y la Tecnología, la IA, la digitalización y en general las TIC”.

El análisis muestra que variables como estudios, ingresos, posición social y situación laboral influyen significativamente en el interés, valoración de beneficios y percepción de riesgos tecnológicos. En este sentido señalan los investigadores “las conclusiones de la investigación muestran como el nivel educativo y el nivel de ingresos de los participantes influye en cómo se perciben los beneficios y riesgos de las tecnologías”.

Del estudio de la encuesta se puede concluir que “en el caso de la IA, la mitad de las personas entrevistadas están de acuerdo o muy de acuerdo en que es un peligro” indica Margarita Calleja. El miedo se sustenta en la opacidad algorítmica y en la autonomía que se percibe de dicha tecnología. Aun así, el 90% de las personas está en contra de recortar la inversión pública en ciencia y tecnología, incluso reconociendo riesgos.

De la misma manera cabe destacar que el estudio muestra una ciudadanía interesada con una actitud positiva por la ciencia y la tecnología, pero poco participativa en actividades científicas.

Para los investigadores una de las herramientas más importantes para reducir riesgos y miedos frente a las TIC y la IA es mejorar la educación tecnológica y científica, junto con el avance del marco legal y el acceso equitativo a las tecnologías.