Además de los elementos utilizados para su captura mediante una red de libro, se le intervienen cinco jilgueros vivos que fueron inmediatamente puestos en libertad en su habitad natural
Utilizó jilgueros machos enjaulados a modo de reclamo para atraer a las aves
Cazar con este tipo de medios no selectivos y de forma masiva, puede constituir un delito contra la fauna y suponer para los infractores una pena de prisión de hasta dos años
La Directiva 2009/147/CE, relativa a la conservación de aves silvestres (Directiva AVES), protege a estas aves cantoras.
La Guardia Civil instruyó diligencias por delito contra la flora y la fauna a un vecino de Badajoz al que sorprendieron cuando cazaba con red y cimbeles.
La actuación tuvo lugar en la mañana del pasado domingo cuando los agentes de la Guardia Civil del Puesto de Valdebótoa-Badajoz, tuvieron conocimiento de que una persona pudiera estar cazando de manera ilegal en el interior de una parcela de la urbanización “Dehesilla de Calamón”.
Desde las inmediaciones, los agentes pudieron observar como se ocultaba tras una pared para manipular desde este punto con una cuerda, una red de libro colocada en el terreno, presuntamente para la captura de «pajarillos».
Tras su identificación, un vecino de Badajoz, se inspeccionó el terreno, donde hallaron una jaula con jilgueros machos utilizados como reclamo para atraer las aves, próxima a una pequeña excavación artesanal a modo de charca de aguadero junto a una red de libro invisible. Mecanismo que activaría mediante el tiro de la cuerda para atrapar las aves atraídas por el canto de los cimbeles.
Se le intervinieron tres jilgueros ya capturados, que una vez comprobado que no presentaban herida alguna, fueron puestos inmediatamente en libertad en su habitat natural en presencia del autor de la acción delictiva, así como los dos utilizados como señuelo.
El hecho de cazar especies silvestres con artes ilegales, como son este tipo de redes, por considerarse un procedimiento con carácter no selectivo para las especies y masivo por afectar indiscriminadamente a gran cantidad de aves, son constitutivo de un delito contra la fauna, que puede suponer para los autores una pena de prisión de hasta dos años.
Con las pruebas incriminatorias, se le instruyeron diligencias por su implicación en un supuesto delito contra la flora y la fauna por cazar aves ilegalmente y han sido entregadas en el Juzgado de Instrucción de Badajoz.



