La Dirección General de Tráfico (DGT) ha anunciado una batería de cambios normativos que entrarán en vigor de forma progresiva a lo largo de 2026 y que supondrán una transformación relevante en la manera de circular por las carreteras españolas. Aunque la sustitución de los triángulos de emergencia por la baliza V-16 ha sido la medida más visible, las modificaciones van mucho más allá e incluyen nuevas obligaciones para conductores profesionales, usuarios de patinetes eléctricos, ciclistas y aspirantes al carné de conducir, además de cambios en la gestión del tráfico urbano y en la actuación ante emergencias en carretera.

El objetivo principal de estas reformas es mejorar la seguridad vial, reducir la siniestralidad y adaptar la normativa a los nuevos modelos de movilidad y a las directrices europeas en materia de sostenibilidad y protección de los usuarios más vulnerables.

La baliza V-16: un cambio clave en la seguridad en carretera

Desde el 1 de enero es obligatorio llevar y utilizar la baliza V-16 para señalizar un vehículo inmovilizado en la vía. Este dispositivo luminoso sustituye definitivamente a los tradicionales triángulos de preseñalización de peligro, cuyo uso queda eliminado.

La baliza se coloca en el techo del vehículo y emite una luz visible a gran distancia, incluso en condiciones meteorológicas adversas. Su principal ventaja es que permite señalizar una avería o accidente sin que el conductor tenga que abandonar el vehículo, una de las situaciones de mayor riesgo en autopistas y autovías.

No disponer de este dispositivo o no utilizarlo cuando sea necesario puede conllevar una sanción de hasta 80 euros. Además, las balizas homologadas están conectadas con la plataforma de la DGT, lo que permite geolocalizar el vehículo detenido y avisar al resto de usuarios a través de los sistemas de información de tráfico.

Zonas de bajas emisiones: obligatoriedad en grandes municipios

Otra de las medidas ya en vigor es la aplicación obligatoria de las zonas de bajas emisiones (ZBE) en todas las ciudades con más de 50.000 habitantes, un total aproximado de 150 municipios en toda España. Estas zonas restringen la circulación de los vehículos más contaminantes, especialmente aquellos que no cuentan con distintivo ambiental.

Aunque la regulación concreta depende de cada ayuntamiento, la DGT recuerda que el incumplimiento de las restricciones puede acarrear multas y que los conductores deben informarse previamente de las normas vigentes en cada ciudad. Con esta medida se busca reducir la contaminación atmosférica, cumplir los compromisos climáticos y fomentar el uso del transporte público y de vehículos menos contaminantes.

Nuevas obligaciones para conductores profesionales

Entre los proyectos normativos que la DGT está desarrollando para 2026 destaca la eliminación de ciertas excepciones en el uso del cinturón de seguridad. En concreto, taxistas, repartidores y profesores de autoescuela estarán obligados a llevar siempre el cinturón, independientemente del tipo de trayecto o de las paradas frecuentes que realicen durante su jornada laboral.

La DGT considera que estas excepciones ya no están justificadas desde el punto de vista de la seguridad vial y que el uso del cinturón sigue siendo una de las medidas más eficaces para reducir la gravedad de las lesiones en caso de accidente.

Reducción de velocidad ante vehículos inmovilizados

Otra de las modificaciones previstas afecta al comportamiento de los conductores al rebasar un vehículo inmovilizado en la vía. La futura normativa establecerá la obligación de reducir la velocidad en 20 km/h por debajo del límite máximo permitido en ese tramo.

Esta medida pretende proteger tanto a los ocupantes del vehículo detenido como a los operarios de mantenimiento y a los servicios de emergencia que trabajan en el arcén, un entorno especialmente peligroso y con alto índice de accidentes.

Regulación más estricta para patinetes eléctricos y VMP

Los vehículos de movilidad personal (VMP), especialmente los patinetes eléctricos, contarán con una regulación más exhaustiva. La DGT trabaja en la creación de un registro obligatorio, aunque este aún no está plenamente operativo.

Mientras tanto, se ha establecido que los patinetes de más de 25 kilos que alcancen los 14 km/h deberán contar con un seguro obligatorio antes del 26 de enero. Una vez que el registro esté en funcionamiento, esta exigencia se extenderá al resto de los VMP.

Además, será obligatorio circular con una luz encendida en todo momento y que el usuario lleve chaleco reflectante. Estas medidas buscan mejorar la visibilidad y reducir los accidentes, especialmente en entornos urbanos y en condiciones de baja iluminación. Las mismas exigencias se aplicarán también a los ciclistas, reforzando su protección en la vía.

El “pasillo central” para facilitar el paso de emergencias

Inspirándose en países europeos donde ya se aplica con éxito, la DGT estudia implantar la norma del “pasillo central”. Esta medida se aplicaría en situaciones de tráfico denso o atascos en vías con dos carriles por sentido.

Los vehículos deberán escorarse hacia la derecha o hacia la izquierda según el carril por el que circulen, dejando libre un espacio central por el que puedan avanzar ambulancias, vehículos policiales o de bomberos. El objetivo es reducir los tiempos de respuesta de los servicios de emergencia y mejorar la atención en accidentes graves.

Cambios en el examen teórico de conducir

La reforma también alcanzará al sistema de obtención del carné de conducir. La DGT ha anunciado cambios en el examen teórico, que incorporará vídeos con situaciones reales de tráfico. En lugar de limitarse a preguntas teóricas, el aspirante deberá analizar la escena y decidir cómo actuar correctamente.

Con este formato se busca evaluar la capacidad de anticipación, percepción del riesgo y toma de decisiones del futuro conductor, acercando la prueba a situaciones reales de conducción.

Un cambio de modelo en la movilidad

Con este conjunto de medidas, la DGT pretende avanzar hacia un modelo de movilidad más seguro, sostenible y adaptado a la realidad actual. 2026 se perfila como un año clave en la evolución de la normativa de tráfico en España, con cambios que afectarán tanto a conductores habituales como a profesionales, peatones y usuarios de nuevas formas de transporte.

La Dirección General de Tráfico insiste en la importancia de la información y la concienciación para que estas reformas cumplan su objetivo principal: salvar vidas y reducir los accidentes en las carreteras.