Aunque la propia DGT señala que no hay una edad determinada para dejar de conducir, ya que depende de las capacidades físicas y cognitivas de cada persona si señala que a partir de cierta edad hay que vigilar esas capacidades y ha publicado una guía sobre todo para los familiares de conductores mayores para hacer una mejor transición para dejar de conducir.

No hay edad para dejar de conducir, dejar de lado la independencia que da el coche puede ser un cambio muy drástico en personas que han conducido a lo largo de su vida, sin embargo, puede que llegue un momento que nuestras capacidades físicas y cognitivas puedan poner en peligro no solo nuestra vida sino también la de los demás. Aunque estas capacidades pueden alterarse en cualquier momento vital, es cierto que habitualmente al rebasar determinada edad debido al envejecimiento corporal y mental hay que estar más pendiente por si esto puede suponer un peligro. Hacer esta transición no es sencilla y por ello la Dirección General de Tráfico (DGT) ha lanzado unas recomendaciones tanto para familiares y conductores más mayores para que esta transición sea más fácil.

«Desde la Dirección General de Tráfico lo que se pretende es fomentar la reflexión personal sobre las nuevas necesidades que surgen en esta etapa cronológica del ciclo vital, ya sea en su rol como peatón, conductor o pasajero, tomando conciencia de los cambios físicos, sensoriales y cognitivos que pueden afectar su movilidad y seguridad en el tráfico para lograr una circulación más segura y autónoma.»

La Guía de Consejo Sanitario Vial para el conductor mayor y su entorno próximo señala entre otras opciones que se prepare un plan de adaptación a la conducción cuando se empiezan a notar las primeras señales de una conducción menos precisas además, insiste en que no es recomendable que los familiares directamente prohíban a ese conductor mayor que deje de conducir de forma drástica.

Entre ostras cuestiones aconsejan a los conductores que adapten su forma de conducir a sus habilidades, con una velocidad adecuada que le resulte cómoda y segura al conductor y evitar posibles situaciones de tráfico en las que pueda sentirse inseguro, evitar conducir en situaciones adversas, hacer los descansos necesarios y utilizar en la medida de lo posible los sistemas de asistencia de los nuevos vehículos si se tienen.

En cuanto a los familiares, la DGT señala cuatro tipo de posibles conductores mayores con algún déficit funcional, desde los que son conscientes y evitan situaciones de riesgo a los que no son consciente y se ponen en peligro. Para detectar en qué situación nos encontramos y qué medidas tomar, la DGT recomienda la realización de un cuestionario que dependiendo del resultado ayudará a los familiares a saber en qué situación se encuentran. «No son una herramienta diagnóstica y solo pretenden dar información y resaltar señales de riesgo».

Si finalmente la decisión es que lo mejor es que la persona mayor deje de conducir, la DGT da unas pautas para afrontar el momento, eso, lo primero que aconseja y que es lo más habitual es que evitemos quitar las llaves del coche y prohibirle conducir. Señala que lo mejor es intentar invitarle a participar en esta toma de decisión y que sea el mismo conductor quién decida que es mejor no conducir, acudir a un Centro de Reconocimiento donde serán los propios profesionales los que le pueden ayudar a hacer esta transición o incluso hablar con el médico de confianza.

atresmedia