(EFE).- La XXVIII Conferencia de Presidentes, celebrada en el Palau de Pedralbes de Barcelona, ha concluido este viernes sin acuerdos y con un enfrentamiento abierto entre el Ejecutivo de Pedro Sánchez y los gobiernos autonómicos liderados por el PP.

De nada han servido los llamamientos de Sánchez a debatir con espíritu constructivo y «dejar la crispación en el perchero». Los trece presidentes autonómicos del PP le han instado a disolver las Cortes y convocar elecciones.

Al cerrar la conferencia, el propio Sánchez ha asumido que era imposible el acuerdo ante las posiciones expresadas por los dirigentes territoriales del PP, según han informado a EFE fuentes del Ejecutivo.

En una de las primeras ruedas de prensa tras acabar la reunión, el presidente andaluz, Juanma Moreno, ha afirmado que se iba «con una sensación de vacío, de fracaso» y ha cuestionado las intenciones del Ejecutivo al convocar la conferencia, convencido de que lo hizo para que se hable de otras cosas que «no sean los líos, los follones y las posibles irregularidades que acechan al entorno del presidente del Gobierno».

La reunión ha sido, según su relato, «una serie de monólogos reiterados uno detrás de otros».

En otra comparecencia, la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha subrayado la necesidad de convocar elecciones urgentemente.

Las propuestas de Sánchez
Sánchez, tras presentar sus propuestas en vivienda y educación, había garantizado a los presidentes que estaba deseando escuchar sus impresiones y sus planteamientos, garantizándoles que su «única petición» es que se aborden los temas con espíritu constructivo.

La Conferencia de Presidentes, ha destacado, es un foro de naturaleza conciliadora y no puede tomar decisiones salvo si se obtiene el apoyo unánime de las comunidades y del presidente del Gobierno.

Pedro Sánchez ha apelado también a que el Ejecutivo y las comunidades tengan el entendimiento y el diálogo demostrado con motivo de la pandemia de coronavirus y sean capaces de llegar a acuerdos.

Antes del inicio de las sesiones de la Conferencia, Sánchez ha realizado una declaración junto al presidente catalán, Salvador Illa, en la que ha destacado la buena situación económica de España pese al momento de incertidumbre que vive el mundo.

Una situación a la que ha dicho que se ha llegado después de los difíciles momentos vividos durante la pandemia y en los que hubo fases complejas y dramáticas ante la pérdida de vidas humanas por el virus.

Pero el esfuerzo de «diálogo, entendimiento, empatía y cooperación» que ha afirmado que hubo entonces ha considerado que permitió dar una respuesta positiva y facilitó el momento actual que vive España.

A su juicio, lo demuestra que la OCDE haya ratificado que España será la principal economía desarrollada que más va a crecer, así como que el país roce ya los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social o el incremento del número de turistas.

Problemas pendientes
Pese a ello, ha asumido que aún quedan muchas cosas por hacer para resolver problemas que se abordan en esta Conferencia de Presidentes como el de la vivienda, momento en el que ha defendido su propuesta de triplicar la inversión en vivienda pública y que ha confiado que sea secundada por los presidentes autonómicos apelando a su responsabilidad compartida.

Por ello, pese a las discrepancias que pueda haber, ha vuelto a apelar al diálogo y el acuerdo.

Sánchez ha resaltado el hecho de que la conferencia se celebre en Cataluña como reconocimiento y como muestra de respeto a sus instituciones y a sus ciudadanos y para agradecer que hayan «arrimado el hombro» para dar respuesta a los problemas de su territorio y de España.

Al hilo de ello ha defendido que se aceptara la petición de Cataluña, junto al País Vasco, de poder usar por vez primera en esta reunión las lenguas cooficiales.

La intervención de Salvador Illa
Salvador Illa, por su parte, ha apelado a discutir con «seny» (sensatez) y «voluntad constructiva».

En una declaración institucional desde el Palau de Pedralbes, ha destacado que España es «plural» y, por lo tanto, puede haber discrepancias, pero deben expresarse con «sentido común».

Consciente del contexto de tensión entre el Gobierno de Pedro Sánchez y el PP que rodea la Conferencia de Presidentes, Illa ha reivindicado el «seny», un concepto en catalán «de difícil traducción» que apela a la sensatez.

Por mucho que en la reunión se constaten las posiciones y «puntos de vista diferentes», ha señalado, hay que demostrar «voluntad de llegar a acuerdos» y «reforzar» el papel de la Conferencia de Presidentes y de las instituciones en general.

Illa celebra el «gesto» de poder utilizar el catalán
Illa, que ha alternado el catalán y el castellano en su declaración, flanqueado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha destacado que esta es la primera Conferencia de Presidentes que se celebra en Cataluña y también la primera en la que se pueden utilizar las lenguas cooficiales.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha salido de la sala donde se celebra la Conferencia de Presidentes al iniciar su intervención en euskera el lehendakari, Imanol Pradales, y ha regresado después de que acabara de hablar el presidente catalán, Salvador Illa.

El rey preside la foto de familia
El rey ha presidido la foto de familia de la XXVIII Conferencia de Presidentes, una cita precedida de gran tensión política y en la que, a pesar de las discrepancias, el Gobierno confía en sacar adelante un gran pacto en vivienda.

Antes de la tradicional fotografía, el rey y el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez han saludado uno a uno a todos los asistentes a la cita, que tiene como anfitrión a Salvador Illa.

Los presidentes autonómicos y los miembros del Gobierno que acompañan a Sánchez -las tres vicepresidentas y nueve ministros- han sido recibidos en los jardines del palacio por Illa, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, y el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto.

Decenas de reporteros gráficos acreditados han inmortalizado los saludos y apretones de manos que se han ido repitiendo, con el foco en cada gesto y en cada corrillo.

Fotos: EFE