La investigación sobre la desaparición de Francisca Cadenas ha dado un giro significativo tras el hallazgo de restos óseos el pasado 11 de marzo en el domicilio de un vecino de la localidad de Hornachos. Por estos hechos ha sido detenido Julián González, quien se encuentra bajo investigación por su presunta implicación en el caso.

Según los primeros datos de la autopsia preliminar practicada por los especialistas forenses, los restos presentan diversas lesiones traumáticas que, con alta probabilidad, serían compatibles con las causas de la muerte. Los análisis también han detectado una fractura en el hueso hioides, una lesión que los expertos asocian habitualmente con traumatismos en la zona del cuello.

El hallazgo se produjo en el patio de la vivienda en la que han residido durante años Julián González y su hermano Manuel González, situada a escasos metros de la casa de la víctima. La investigación ha sido desarrollada por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, que retomó el caso en profundidad en el verano de 2024, después de más de seis años sin conocerse el paradero de la mujer.

Tras el hallazgo de los restos, el principal detenido habría reconocido su implicación en los hechos durante su declaración ante los agentes, aunque sin aportar detalles adicionales. Asimismo, afirmó que su hermano no tenía conocimiento de lo ocurrido. No obstante, los investigadores continúan analizando distintos indicios para determinar el grado de participación de otras personas en el suceso.

Las diligencias también tratan de esclarecer las circunstancias exactas en las que se produjo la desaparición de Francisca Cadenas, ocurrida en 2017 cuando salió brevemente de su domicilio y no regresó. Las pesquisas actuales se centran en reconstruir lo sucedido aquella noche y en determinar el móvil del crimen.

El caso continúa bajo investigación y se encuentra a disposición de la autoridad judicial competente.