El estudio subraya la necesidad de reforzar la planificación, mejorar la gestión de la oferta profesional y avanzar hacia modelos «más flexibles e incentivadores».

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha publicado un estudio sobre los recursos humanos del Servicio Extremeño de Salud (SES), en el que identifica los principales desafíos a los que se enfrenta la comunidad autónoma y formula propuestas para garantizar el uso eficiente de los recursos y promover un sistema sanitario equitativo y sostenible.

Así, el estudio subraya la necesidad de reforzar la planificación, mejorar la gestión de la oferta profesional y avanzar hacia modelos «más flexibles e incentivadores».

Sin embargo, estos objetivos enfrentan «desafíos» relacionados con la heterogeneidad territorial, la persistente presión asistencial y la necesidad de equilibrar flexibilidad y estabilidad en la gestión, y según la AIReF, la sostenibilidad y el éxito de estas iniciativas dependerán también de una monitorización «efectiva» y «ajustes continuos».

Con ello, la evaluación constata que Extremadura se enfrenta a desafíos «relevantes» en la gestión de los recursos humanos de su sistema sanitario, «acentuados» por la presión asistencial, el envejecimiento y una distribución territorial desigual.

Se centra en cinco ejes. En concreto, el marco normativo, la planificación y ordenación de los recursos humanos, el equilibrio entre la oferta y la demanda asistencial, la temporalidad y el modelo de retribuciones e incentivos a los profesionales.

La AIReF señala que el marco normativo actual combina directrices estatales y autonómicas, lo que genera «rigideces» y «limita» la capacidad de los centros para adaptarse a sus necesidades específicas.

Además, detecta una «alta» dispersión normativa en los procesos de provisión y selección de personal. En este sentido, la AIReF propone revisar el marco normativo para aumentar la flexibilidad en la gestión de personal, manteniendo las «garantías» propias del sistema público.

En términos de planificación y ordenación de los recursos humanos, el estudio recoge que, desde 2016, el personal del SES ha crecido un 12 por ciento, con una mayor incorporación de residentes y profesionales jóvenes. Sin embargo, persisten «desequilibrios» territoriales entre áreas rurales y urbanas, explica la AIreF en nota de prensa.

Para superar estas «disparidades», la AIReF propone vincular la planificación a las proyecciones demográficas y reforzar incentivos para zonas de difícil cobertura, junto con planes de relevo generacional.