La organización denuncia pérdidas generalizadas en cultivos y ganadería, precios ruinosos en sectores estratégicos y reclama a la Junta de Extremadura el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria y más inspecciones
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha presentado un balance del año agroganadero que acaba de finalizar, calificándolo como un período marcado por la desigualdad productiva, los precios insuficientes y los crecientes costes de producción, que comprometen la rentabilidad de los sectores agrario y ganadero en Extremadura.
El año se ha caracterizado por rendimientos muy desiguales en todos los cultivos de mayor superficie, generando situaciones extremas dentro de una misma zona: mientras algunas parcelas registraron cosechas óptimas, otras no llegaron a cubrir los costes de recolección. Este comportamiento irregular ha sido especialmente evidente en los cereales de secano, donde la productividad ha fluctuado de manera significativa y ha dejado a muchos agricultores con pérdidas importantes.
Cereales de secano: rendimientos muy dispares
Según COAG, el comportamiento de los cereales de secano ha sido muy heterogéneo. Parcelas contiguas en la misma explotación han mostrado diferencias considerables en la cosecha, con algunas que alcanzaron niveles productivos satisfactorios y otras que, directamente, no merecían ser recolectadas. Este fenómeno refleja la influencia de factores climáticos y de manejo agrícola, pero también evidencia la vulnerabilidad del sector ante variaciones estacionales y ante la falta de mecanismos de protección más eficaces.
Cultivos de regadío: pérdidas por lluvias y retrasos en siembras
En los cultivos de regadío, los efectos de las lluvias de primavera y la imposibilidad de realizar siembras y plantaciones en las fechas óptimas han generado rendimientos por debajo de lo esperado en producciones clave como el tomate y el maíz. Este retraso en la campaña provocó que muchos agricultores no alcanzaran los kilos por hectárea necesarios para cubrir costes, generando pérdidas significativas en explotaciones que dependen de estos cultivos como fuente principal de ingresos.
Cultivos leñosos: viña, olivar y almendro siguen patrones desiguales
En los principales cultivos leñosos, como la viña, el olivar y el almendro, el año ha seguido el mismo patrón de desigualdad. COAG destaca que mientras algunas parcelas han registrado cosechas satisfactorias, otras no han conseguido cubrir siquiera los costes de producción, afectando la rentabilidad de muchos productores y poniendo en riesgo la sostenibilidad de explotaciones familiares.
Ganadería: precios aceptables pero enfermedades afectan a explotaciones
En el sector ganadero, los precios se han mantenido en niveles aceptables en general, pero COAG alerta de que las enfermedades han lastrado a las explotaciones afectadas, provocando pérdidas económicas importantes. La organización advierte que, sin una adecuada planificación sanitaria y un seguimiento riguroso, este tipo de contingencias seguirá generando desequilibrios entre explotaciones similares.
Apicultura: precios en ruina por competencia internacional
El sector apícola continúa en situación crítica, con precios que COAG califica de ruinosos, debido a la competencia de exportaciones de terceros países que no cumplen la normativa europea sobre producción y seguridad alimentaria. La organización exige medidas que protejan la apicultura nacional y aseguren que los productores europeos puedan competir en condiciones justas, preservando la calidad de la miel y otros productos.
Impacto de la política europea: recorte del 22% en la PAC
A los problemas estructurales y climáticos se suma ahora un riesgo político y económico significativo: la presidenta de la Comisión Europea ha presentado los presupuestos plurianuales para el próximo período, que incluyen un recorte del 22% en la Política Agraria Común (PAC). COAG alerta de que esta medida supone un grave peligro para la renta de los agricultores y ganaderos, además de poner en riesgo el derecho de los ciudadanos europeos a acceder a alimentos de alta calidad como los que se producen en Europa. La organización denuncia que las prioridades presupuestarias de la Comisión están cambiando alimentos por armamento, en detrimento de la seguridad alimentaria.
Precios congelados y caída en producciones estratégicas
Durante el año 2025, los problemas en los precios se han mantenido como un factor estructural que amenaza la sostenibilidad del sector. Mientras los precios de los cereales permanecen prácticamente congelados, con niveles similares a los de hace 40 años, otros productos han sufrido caídas significativas. Es el caso del tomate, la uva y la aceituna, cuyos precios de venta han bajado mientras los costes de producción aumentan año tras año, generando un escenario de insostenibilidad económica para los productores.
Ley de la Cadena Alimentaria: insuficiente y sin control efectivo
COAG insiste en que la Ley de la Cadena Alimentaria, aunque incorpora mejoras, resulta insuficiente para garantizar que los precios respeten los costes de producción. En Extremadura, los estudios de costes realizados, como los de la aceituna de mesa, están tan alejados de la realidad que no sirven como referencia para proteger a los agricultores y ganaderos.
Por ello, la organización exige que la administración regional y la Consejería de Agricultura se impliquen de manera real, cumpliendo la obligación de la Ley de la Cadena Alimentaria de inspeccionar y controlar todas las transacciones entre productores y transformadores en la Comunidad Autónoma. COAG reclama el nombramiento de inspectores suficientes para garantizar que los contratos y precios respeten la normativa, protegiendo así la rentabilidad de las explotaciones agrarias.
Conclusión y demandas de COAG
COAG hace un llamamiento a la administración regional, nacional y europea para:
- Asegurar la aplicación efectiva de la Ley de la Cadena Alimentaria, con inspecciones suficientes y sanciones en caso de incumplimiento.
- Revisar los recortes de la PAC y garantizar ayudas que permitan mantener la viabilidad de los agricultores y ganaderos.
- Proteger los sectores productivos frente a la competencia internacional desleal, especialmente en apicultura y otros cultivos estratégicos.
- Impulsar medidas de sostenibilidad económica y climática que reduzcan la desigualdad de rendimientos y aseguren la producción de alimentos de calidad en Extremadura.
La organización advierte que sin un apoyo real y eficaz por parte de la administración, muchos productores seguirán viendo comprometida su actividad, poniendo en riesgo tanto la sostenibilidad de las explotaciones como la seguridad alimentaria de la región.



