La portavoz de Unidas por Extremadura exige a los eurodiputados de la región que no respalden unas políticas que ponen en riesgo la agricultura social y familiar y la soberanía alimentaria

La portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha mostrado este viernes su rechazo frontal al acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países del Mercosur, así como a la actual propuesta de reforma de la Política Agraria Común (PAC), al considerar que ambas iniciativas representan una “traición al sector primario extremeño” y un grave ataque a la agricultura social y familiar, que constituye la base del modelo agrario de la región.

De Miguel ha realizado estas declaraciones en el marco de una de las tractoradas convocadas en Extremadura por las organizaciones agrarias, concretamente en el punto de salida de la movilización que ha partido desde Miajadas. La portavoz ha querido acompañar al sector en una jornada de protesta que, según ha subrayado, “no es un capricho, sino el resultado de años de abandono, decisiones injustas y políticas europeas que se toman de espaldas al campo”.

Durante su intervención, la líder de Unidas por Extremadura ha advertido de que el acuerdo con Mercosur abre el mercado europeo a productos agrarios procedentes de terceros países que no están sometidos a las mismas exigencias fitosanitarias, laborales y medioambientales que se imponen a los productores europeos. “Estamos hablando de una competencia absolutamente desigual que condena a nuestras explotaciones a desaparecer y favorece únicamente a las grandes multinacionales agroalimentarias”, ha señalado.

En este sentido, De Miguel ha defendido que Extremadura, con un tejido productivo basado mayoritariamente en pequeñas y medianas explotaciones, sería una de las regiones más perjudicadas por este tratado. “No podemos permitir que se sacrifique nuestro campo para cerrar acuerdos comerciales que benefician a unos pocos y perjudican a quienes garantizan nuestra alimentación y sostienen el mundo rural”, ha afirmado.

La portavoz también ha mostrado su oposición a la reforma de la Política Agraria Común en los términos actuales, al considerar que profundiza en un modelo que prima la productividad intensiva y la concentración de ayudas frente a la rentabilidad y la justicia social. “Una PAC que no garantiza precios justos, que no protege a quienes viven del campo y que no apuesta decididamente por el relevo generacional es una PAC condenada al fracaso”, ha advertido.

De Miguel ha asegurado que Unidas por Extremadura trabajará para que su espacio político en Europa no vote a favor de esta reforma, insistiendo en que “la viabilidad de las explotaciones agrarias es una cuestión estratégica para Extremadura y para el conjunto del país, no solo desde el punto de vista económico, sino también social y medioambiental”.

Asimismo, ha exigido explicaciones a los eurodiputados extremeños que tienen previsto respaldar el acuerdo con Mercosur y la reforma de la PAC. “Deben explicar por qué van a anteponer la disciplina de partido a la defensa de los intereses de Extremadura y de su sector primario”, ha reclamado, añadiendo que un voto favorable supondría “dar la espalda al campo extremeño en un momento crítico”.

En este contexto, la portavoz de Unidas por Extremadura ha señalado directamente al Partido Popular y al Partido Socialista como responsables de la situación actual. “Ambos partidos han gobernado en España y han tenido un papel determinante en Europa, y ambos han avalado políticas que han ido debilitando progresivamente a la agricultura social y familiar”, ha sostenido.

De Miguel ha reclamado, por último, una clase política “valiente y coherente”, capaz de defender el interés general frente a las presiones externas. “Extremadura no puede ni debe renunciar a su campo. No podemos aceptar políticas dictadas por los grandes lobbies, por los aranceles de Trump o por una Comisión Europea que parece asumir que regiones como la nuestra no tienen futuro agrario”, ha denunciado.

Para finalizar, la portavoz ha reiterado el compromiso firme de Unidas por Extremadura con la defensa del sector primario. “Vamos a seguir peleando con uñas y dientes por la agricultura social y familiar, por un modelo agrario justo, sostenible y que garantice condiciones de vida dignas a quienes trabajan la tierra y cuidan nuestro territorio”, ha concluido.