Extremadura fue la comunidad con el mayor remanente.
Extremadura ha cerrado el año 2024 con un saldo presupuestario positivo del 1,6 por ciento, dato que posiciona a la región como la comunidad autónoma con el mayor remanente, según un informe publicado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).
En concreto, se desprende del informe sobre la estimación del saldo estructural de las comunidades autónomas que han elaborado Manuel Díaz (Fedea), Carmen Marín (Fedea) y Diego Martínez (Universidad Pablo Olavide y Fedea).
Por su parte, la Comunidad de Madrid, cerró el ejercicio pasado con un saldo presupuestario negativo del 0,2 por ciento, junto a Cataluña, Euskadi, Comunidad Valenciana y Murcia.
Tras realizar ajustes sobre el saldo presupuestario, los expertos han estimado un saldo estructural de las comunidades autónomas del -1,1 por ciento del PIB en 2023 y 2024.
Sin realizar ajustes y ateniéndose únicamente al saldo presupuestario, las comunidades con un déficit presupuestario en 2024 fueron Comunidad Valenciana (-1,9%); Murcia (-1,1%); País Vasco (-0,6%); Cataluña (-0,4%) y Madrid (-0,2%).
Por contra, teniendo en cuenta el saldo presupuestario, las comunidades que obtuvieron superávit fueron Extremadura (1,6%); Navarra (1%); Canarias y Asturias (0,9%); Cantabria (0,8%); Andalucía (0,7%); Baleares y Aragón (0,3%); Galicia (0,2%) y Castilla-La Mancha. En el caso de Castilla y León y La Rioja, el saldo es del cero por ciento.
Ajustes
En su informe, Fedea ha realizado diferentes ajustes como trasladar las liquidaciones del sistema de financiación autonómica a su año natural. «Este ajuste de liquidaciones se elevó al 0,1% en 2023 y al 0,7% en 2024, ambos en términos de PIB», explica.
En segundo lugar, se ha descontado el efecto del ciclo económico sobre las cuentas públicas; en este sentido, situadas todas las comunidades autónomas en una fase expansiva del ciclo, éste ha generado unos superávits públicos del 0,1 por ciento del PIB y 0,2 por ciento del PIB en 2023 y 2024, respectivamente.
A efectos del cálculo, estos superávits cíclicos incrementarán los valores negativos de los saldos estructurales. Por último, «también debe minorarse el saldo presupuestario en el importe de las operaciones no recurrentes».
En este contexto, Fedea destaca la «heterogeneidad» entre comunidades autónomas. «Dicho desequilibrio estructural estimado alcanzaría cotas en torno al -2 por ciento del PIB en 22 comunidades autónomas como la Valenciana, Cataluña y la Región de Murcia. En tan solo dos regiones se encuentra un saldo estructural positivo: Canarias y Navarra», sentencia el informe.



