Decenas de enfermeras y fisioterapeutas se han concentrado este lunes frente a los servicios centrales del Servicio Extremeño de Salud (SES), en Mérida, para exigir la adopción urgente de medidas que garanticen la conciliación de la vida laboral, personal y familiar en el ámbito sanitario. La movilización, convocada por el sindicato SATSE, se enmarca en el Día Nacional de la Conciliación y la Corresponsabilidad y forma parte de la campaña estatal “Que no dejen tu vida en pausa”.
La protesta ha puesto de manifiesto el creciente malestar de estos profesionales ante un modelo organizativo que, según denuncian, dificulta gravemente la conciliación y repercute directamente tanto en su salud como en la calidad de la atención sanitaria que reciben los ciudadanos.
Un problema estructural: falta de personal y sobrecarga asistencial
Durante la concentración, el portavoz de SATSE Extremadura, Gonzalo Gallego, ha señalado que la raíz del problema reside en la falta estructural de personal, que obliga a los profesionales a asumir cargas de trabajo excesivas y jornadas imprevisibles. Esta situación, ha explicado, impide una planificación adecuada del tiempo personal y familiar, generando un entorno laboral inestable y altamente exigente.
“El sistema sanitario extremeño funciona gracias al esfuerzo constante de sus profesionales, pero ese esfuerzo está llegando a un límite insostenible”, ha advertido Gallego. En este sentido, ha recalcado que la conciliación no puede considerarse un privilegio, sino un derecho básico que actualmente no está garantizado.
Precariedad en la contratación: un factor clave de desigualdad
Uno de los aspectos más criticados por el sindicato ha sido la precariedad en la contratación. SATSE ha denunciado que las bolsas de empleo del sistema sanitario extremeño continúan ofreciendo contratos de corta duración —en muchos casos de días o semanas— lo que genera inestabilidad laboral y dificulta la continuidad asistencial.
Esta situación contrasta, según el sindicato, con la realidad de otras comunidades autónomas donde se ofertan contratos de mayor duración, de seis u ocho meses, lo que favorece la estabilidad profesional y la fidelización del personal. Como consecuencia, muchos profesionales optan por abandonar Extremadura en busca de mejores condiciones, agravando aún más el déficit de plantilla.
Planificación imprevisible y desorganización del trabajo
A la precariedad contractual se suma una planificación de turnos que el sindicato ha calificado de “imprevisible e ineficaz”. SATSE ha denunciado que las planillas de trabajo se comunican con escasa antelación —en ocasiones con solo una semana o incluso el día anterior— y están sujetas a cambios constantes que se notifican mediante aplicaciones de mensajería.
Este sistema, según han explicado, impide cualquier tipo de organización personal, afecta al descanso de los profesionales y dificulta la conciliación familiar, especialmente en el caso de quienes tienen responsabilidades de cuidado.
Ante esta situación, el sindicato ha reclamado la implantación de una planificación anual estable y fiable que permita a los profesionales conocer con antelación sus turnos y organizar su vida fuera del trabajo.
Revisión del sistema de acceso y fin de los “parches” administrativos
Otro de los puntos abordados durante la protesta ha sido la necesidad de revisar el decreto de selección y provisión de plazas. SATSE ha advertido de que el actual modelo de oposiciones puede generar desigualdades al basarse en gran medida en la dificultad de los exámenes, sin un equilibrio adecuado con la valoración de méritos profesionales.
El sindicato ha insistido en la importancia de evitar soluciones improvisadas o “parches de dudoso encaje legal” en futuras convocatorias, apostando por un sistema más justo, transparente y equilibrado que reconozca la experiencia y la formación acumulada de los profesionales.
Déficit de plantilla: una necesidad urgente de refuerzo
Entre las principales reivindicaciones, SATSE ha cifrado en aproximadamente 1.500 el número de enfermeras y en 500 el de fisioterapeutas que sería necesario incorporar al sistema sanitario extremeño para garantizar una atención adecuada y reducir la sobrecarga laboral.
El refuerzo de plantillas permitiría no solo mejorar las condiciones de trabajo, sino también avanzar en la implantación de medidas de conciliación reales y efectivas.
Medidas concretas para mejorar la conciliación
Además del aumento de personal, el sindicato ha planteado una serie de medidas específicas destinadas a facilitar la conciliación, entre las que destacan:
La exención de turnos nocturnos para profesionales mayores de 55 años, así como para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
El reconocimiento del tiempo de solape de jornada como tiempo efectivo de trabajo, con la correspondiente compensación en días de descanso.
La implantación de sistemas organizativos más flexibles y previsibles.
El respeto efectivo al derecho a la desconexión digital fuera del horario laboral.
Estas propuestas, según SATSE, llevan años sobre la mesa sin que se haya producido una aplicación real y efectiva por parte de las administraciones.
Impacto en la salud y riesgo de abandono profesional
Los efectos de esta situación trascienden el ámbito laboral y tienen un impacto directo en la salud de los profesionales. Según una encuesta realizada por el sindicato, seis de cada diez enfermeras y fisioterapeutas afirman que los problemas de conciliación han afectado negativamente a su bienestar físico y mental.
Asimismo, un porcentaje similar reconoce haberse planteado abandonar la profesión, lo que evidencia un grave riesgo para la sostenibilidad del sistema sanitario.
“El problema no es individual, sino estructural. Estamos ante un modelo que prioriza la productividad por encima de las personas”, han denunciado desde SATSE.
Una cuestión de género: profesiones feminizadas y desigualdad
El sindicato también ha subrayado la dimensión de género de esta problemática. Enfermería es una profesión compuesta en más de un 85% por mujeres, mientras que en fisioterapia el porcentaje ronda el 60%. Esta realidad, según han explicado, agrava el impacto de la falta de conciliación y perpetúa desigualdades en el ámbito laboral y social.
La ausencia de medidas adecuadas de corresponsabilidad y conciliación afecta especialmente a las mujeres, que siguen asumiendo mayoritariamente las responsabilidades familiares y de cuidados.
Estatuto Marco: avances insuficientes sin desarrollo efectivo
En relación con el anteproyecto de Ley del Estatuto Marco del personal sanitario, SATSE ha reconocido que incluye avances importantes, como la obligación de negociar planes de conciliación, el reconocimiento del derecho a la desconexión digital o la mejora de los sistemas de planificación.
Sin embargo, el sindicato ha advertido de que estos avances, por ahora, se limitan al ámbito normativo y deben traducirse en medidas concretas dentro de cada servicio de salud.
“No basta con recoger derechos en un texto legal; es imprescindible que se apliquen de manera real y efectiva en el día a día de los profesionales”, han señalado.
Llamamiento urgente a las administraciones
SATSE ha concluido su intervención haciendo un llamamiento urgente a las administraciones públicas para que adopten medidas inmediatas que permitan revertir esta situación. El sindicato ha insistido en que enfermeras y fisioterapeutas son piezas clave del sistema sanitario y que su bienestar es fundamental para garantizar una atención de calidad.
“Es necesario construir un sistema sanitario que cuide también a quienes cuidan. No se puede sostener la sanidad pública sobre el sacrificio permanente de sus profesionales”, han concluido.



