JUAN FRANCISCO LLANO –El grupo MUFACE sí ha alzado la voz para denunciar la situación sanitaria que afecta a los mutualistas de MUFACE en el medio rural, una problemática que, según advierten, genera desigualdad territorial, inseguridad asistencial y un agravio comparativo respecto a los usuarios de la Seguridad Social.
Los mutualistas explican que su principal preocupación radica en las limitaciones que impone el actual modelo de sanidad concertada. “Nuestro problema es MUFACE, ISFAS y MUGEJU. Si utilizamos el 112 y la urgencia no es considerada vital por MUFACE, nos pueden cargar la factura.
Y si acudimos al centro de salud de la Seguridad Social, porque en nuestro pueblo no hay médicos de urgencias, también nos cobran”, señalan.
Una situación que se agrava en localidades pequeñas de Extremadura, donde el acceso a centros privados concertados resulta inviable por distancia o inexistencia de recursos.
En este contexto, los profesores recuerdan que la asistencia sanitaria que reciben se canaliza a través de aseguradoras privadas, como Adeslas, financiadas por MUFACE, lo que en la práctica limita su acceso a servicios básicos de urgencias.
Por ello, reclaman poder utilizar el 112 en igualdad de condiciones que los usuarios del sistema público. “Hemos entregado a MUFACE más de 15.000 firmas para que podamos acceder al 112 de forma gratuita, como también hacen los de la Seguridad Social”, subrayan.
Esta reivindicación local se enmarca en una movilización de ámbito estatal impulsada por la Plataforma MufaceSÍ, que el pasado 29 de diciembre de 2025 registró más de 15.000 firmas en la sede de MUFACE en Pontevedra.
En su nota de prensa, el colectivo denuncia un deterioro progresivo de la sanidad concertada desde la entrada en vigor del nuevo concierto sanitario: reducción de cuadros médicos, desaparición de especialidades, aumento de listas de espera y dificultades crecientes para la atención urgente.
Entre las principales demandas figuran la eliminación del copago farmacéutico del 30 % tras la jubilación, el uso del 112 tanto en urgencias vitales como no vitales, la garantía de atención urgente las 24 horas cuando el desplazamiento supere los 10 kilómetros y la plena integración del sistema de emergencias con la asistencia de MUFACE.
Asimismo, exigen un mayor control del cumplimiento del concierto por parte de las aseguradoras y estabilidad normativa para un modelo que, recuerdan, lleva funcionando más de medio siglo.



