Convocatoria conjunta de APAG Extremadura Asaja, UPA-UCE Extremadura, La Unión Extremadura, COAG Extremadura y ASEPREX
El campo extremeño ha dicho basta. Agricultores y ganaderos de toda la región se movilizan hoy viernes en una gran jornada de protesta histórica y unitaria, convocada conjuntamente por las cinco organizaciones agrarias representativas de Extremadura: APAG Extremadura Asaja, UPA-UCE Extremadura, La Unión Extremadura, COAG Extremadura y ASEPREX, para denunciar una situación límite provocada por las políticas agrarias europeas y nacionales y por el abandono que sufre el sector primario.
La movilización se concreta en una tractorada a marcha lenta que recorrerá distintos puntos estratégicos de la región, con afecciones al tráfico en dos carreteras de la provincia de Badajoz y tres de la provincia de Cáceres, y con una previsión de participación muy elevada. En los días previos se han registrado decenas de llamadas de agricultores y ganaderos interesados en sumarse, lo que demuestra el profundo malestar existente en el mundo rural extremeño.
Esta movilización supone la continuación de las protestas iniciadas el pasado año, que tuvieron su punto álgido en la gran manifestación celebrada en Bruselas a finales de 2024, y que no han obtenido hasta ahora respuestas reales ni soluciones eficaces por parte de las administraciones competentes.
Un sector asfixiado y sin futuro si no hay cambios inmediatos
Las cinco organizaciones agrarias coinciden en que el campo extremeño se encuentra asfixiado por una combinación de factores que amenazan seriamente la viabilidad de las explotaciones agrarias y ganaderas:
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El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que abre la puerta a la entrada masiva de productos agrarios procedentes de terceros países que no cumplen las mismas exigencias sanitarias, laborales, fitosanitarias ni medioambientales que se imponen a los productores europeos. Este acuerdo supone una competencia desleal inasumible y un golpe directo a sectores clave para Extremadura.
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La nueva Política Agraria Común (PAC), que ha supuesto recortes económicos, una burocracia excesiva y un modelo alejado de la realidad productiva del campo extremeño, penalizando al agricultor y ganadero profesional y poniendo en serio riesgo el relevo generacional.
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La ineficacia de la Ley de la Cadena Alimentaria, que sigue sin garantizar precios justos en origen, obligando a muchos productores a vender por debajo de costes.
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La Ley de Sanidad Animal, cuyas exigencias se consideran desproporcionadas, alejadas del día a día del campo y sin el consenso del sector.
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La falta de respuestas y de voluntad política, pese a que las reivindicaciones del sector llevan sobre la mesa desde 2023.
Desde APAG Extremadura Asaja, su presidente Juan Metidieri ha sido tajante:
“Los problemas vienen de atrás y lo que se hizo hace dos años no ha servido para nada. El campo extremeño no puede seguir soportando más recortes, más obligaciones y más competencia desleal. Así no hay futuro”.
Unidad total del campo extremeño
Uno de los elementos más destacados de esta movilización es la unidad total del sector agrario extremeño.
Desde UPA-UCE Extremadura, Fernando Miranda ha subrayado:
“Hoy damos un paso al frente las cinco organizaciones agrarias de Extremadura. Vamos todas a una porque lo que está en juego es el futuro de nuestros agricultores y ganaderos, no las siglas”.
Las organizaciones consideran que solo desde la unidad será posible defender con fuerza los intereses del campo extremeño ante Bruselas, Madrid y Mérida.
Reclamación de un frente común liderado por la Junta de Extremadura
En este contexto, el secretario técnico de La Unión Extremadura, Luis Cortés, ha reclamado de forma expresa que la presidenta de la Junta de Extremadura en funciones, María Guardiola, lidere un frente común del sector agrario extremeño contra el acuerdo con Mercosur y las políticas que están dañando gravemente al campo.
“Necesitamos un pacto común en Extremadura, con la presidenta al frente, porque es quien representa a toda la región. El campo no puede esperar más. Está en juego la economía rural, el empleo, el territorio y la soberanía alimentaria”, ha señalado Cortés.
Las organizaciones agrarias consideran imprescindible que la Junta de Extremadura ejerza un papel activo, firme y decidido en defensa del sector primario, tanto ante el Gobierno de España como ante las instituciones europeas.
Una movilización legítima y un aviso claro
Las cinco organizaciones convocantes insisten en que las movilizaciones se desarrollan de forma pacífica y con total normalidad, pero advierten de que esto es solo el inicio si no se producen cambios reales y urgentes.
El campo extremeño no reclama privilegios, sino reglas justas, precios dignos y políticas coherentes que permitan seguir produciendo alimentos, mantener vivo el medio rural y asegurar el futuro de miles de familias.
Hoy, con una voz única y firme, el campo extremeño se moviliza porque dice basta.
Foto: Archivo



