El acceso y mantenimiento de la vivienda continúa siendo uno de los principales retos económicos para los hogares extremeños. Así lo refleja el III Barómetro ‘Planeta Propietario’, elaborado por Grupo Mutua Propietarios, que concluye que el 21 % de la población en Extremadura presenta dificultades para asumir los pagos básicos del hogar.

Este estudio, que analiza las preocupaciones de los españoles en torno a la vivienda, pone de manifiesto que el esfuerzo económico necesario para cubrir gastos esenciales sigue siendo elevado, especialmente entre determinados colectivos vulnerables.

Colectivos más afectados

Las dificultades económicas no afectan de manera homogénea a toda la población. Según el informe, los problemas para afrontar los gastos del hogar se intensifican en determinados grupos:

Jóvenes: 11 %
Familias numerosas: 13 %
Personas que viven en régimen de alquiler: 9 %
Hogares con ingresos bajos: 19 %

Estos datos evidencian una mayor vulnerabilidad en perfiles con menor estabilidad económica o mayores cargas familiares.

Aumento del coste del hogar

El coste total del hogar en Extremadura —que incluye vivienda, alimentación y suministros energéticos— alcanzó en el último año los 1.021,23 euros mensuales, lo que supone un incremento del 6,3 % respecto al año anterior. Este gasto representa el 38,1 % de los ingresos familiares, una ligera reducción de 1,5 puntos porcentuales respecto a 2024.

Sin embargo, el informe advierte de que este descenso relativo no implica una mejora real en la capacidad económica de los hogares, sino que responde a ajustes en otros factores económicos.

Impacto del SMI en la economía doméstica

Uno de los datos más reveladores del estudio es la comparación con el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 2025, situado en torno a los 1.200 euros netos mensuales en 12 pagas. En este contexto, un hogar que dependa exclusivamente de este ingreso debe destinar aproximadamente el 86,3 % de sus ingresos al pago de gastos básicos.

Esta situación deja un margen prácticamente inexistente para el ahorro o para afrontar imprevistos, lo que incrementa el riesgo de vulnerabilidad financiera.

La alimentación y la energía impulsan el encarecimiento

El análisis detallado del gasto revela que el mayor incremento se ha producido en la cesta de la compra, que alcanza los 414,79 euros mensuales, con una subida del 17,2 % respecto al año anterior. Este aumento consolida a la alimentación como el principal factor de presión sobre los presupuestos familiares.

Por su parte, los gastos energéticos —que incluyen agua, electricidad y combustible— han experimentado un incremento del 11,5 %, contribuyendo también de forma significativa al encarecimiento del coste de vida.

Descenso del coste de la vivienda, pero con matices

En contraste, el informe recoge una reducción del 5,2 % en el coste de la vivienda, que se sitúa en una media de 397,48 euros mensuales. No obstante, esta bajada presenta importantes diferencias según el régimen de tenencia.

En este sentido, el alquiler continúa siendo más gravoso que la compra: el gasto medio mensual en alquiler asciende a 449,13 euros, frente a los 363,93 euros de la hipoteca, lo que supone una diferencia de 85,2 euros.

Conclusiones

El III Barómetro ‘Planeta Propietario’ confirma que, a pesar de ciertas variaciones en los costes, el esfuerzo económico que deben realizar los hogares extremeños para cubrir sus necesidades básicas sigue siendo elevado. La combinación del encarecimiento de la alimentación y la energía, junto con la presión estructural del acceso a la vivienda, mantiene a una parte significativa de la población en una situación de fragilidad económica.

El informe pone de relieve la necesidad de seguir analizando y abordando medidas que favorezcan la sostenibilidad económica de los hogares, especialmente entre los colectivos más vulnerables.