JUAN FRANCISCO LLANO – La Semana del Mayor 2025 de Ribera del Fresno continúa llenando de actividad, energía y convivencia los espacios municipales. Este martes, dentro del programa organizado por el Ayuntamiento, tuvo lugar una de las sesiones más esperadas: el encuentro de gimnasia y bienestar dirigido por Teresa Monzú, dinamizadora deportiva de la Mancomunidad Tierra de Barros, que volvió a reunir a más de treinta mujeres dispuestas a celebrar la vida en movimiento.

“Cada año este encuentro me recuerda por qué es tan importante hablar sobre el autocuidado: porque cuando nos cuidamos, renacemos”, expresó Monzú al inicio de la jornada, marcada por la alegría, la complicidad y el humor que caracterizan sus clases.

Durante la sesión, insistió en la importancia de mantenerse activas tanto física como mentalmente: “Cuando el cuerpo se mueve, los pensamientos están entretenidos; cuando fortalecemos los huesos, también nos fortalecemos nosotras”. Con esa filosofía, las participantes compartieron ejercicios, risas y reflexiones sobre cómo el movimiento y la convivencia contribuyen a mejorar su calidad de vida.

Monzú destacó además el valor emocional de estas actividades, que van más allá del deporte: “No se trata solo de gimnasia, se trata de vivir con intención: de no dejar que el sofá nos atrape, de saber agacharnos sin miedo, de levantarnos cada día con ganas de estar mejor”.

El encuentro forma parte del programa municipal que, a lo largo de toda la semana, ofrece charlas sobre salud mental, talleres de belleza y cuidado personal, actividades artísticas, desayunos saludables y una comida de convivencia que puso el cierre festivo a esta edición.

La concejala de Bienestar Social, Inmaculada Campillejo, destacó que esta semana “busca reconocer el papel activo de nuestros mayores, fomentar su autonomía y, sobre todo, celebrar la alegría de vivir compartida”.

Con gestos sencillos y un espíritu entusiasta, las “mujeres de la gimnasia”, como las llama cariñosamente Teresa Monzú, se convirtieron un año más en el mejor ejemplo de que el envejecimiento activo también es una forma de felicidad.