La Policía Local de Cáceres localizó en la mañana de este lunes el cuerpo sin vida de un joven de 29 años en el interior de su vivienda, situada en la avenida de París de la capital cacereña. El hallazgo se produjo tras una llamada recibida a primera hora del día, lo que motivó la inmediata actuación de los agentes y la activación del correspondiente protocolo judicial.

Según fuentes policiales, el aviso se produjo entre las siete y las ocho de la mañana. Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Policía Local, servicios sanitarios y posteriormente la autoridad judicial, procediéndose al levantamiento del cadáver dentro del horario habitual establecido para este tipo de actuaciones. La vivienda permaneció acordonada durante las primeras horas de la mañana para facilitar el trabajo de los investigadores, aunque el precinto fue retirado posteriormente.

Las causas del fallecimiento no han sido determinadas por el momento y se está a la espera del resultado de la autopsia, que permitirá concretar las circunstancias exactas de la muerte. No obstante, las primeras diligencias policiales apreciaron indicios compatibles con una muerte violenta, lo que ha dado lugar a la detención de una mujer, madre del fallecido, con la que residía en el domicilio.

De acuerdo con fuentes de la investigación, la mujer fue trasladada inicialmente al Hospital San Pedro de Alcántara para recibir atención médica. Posteriormente, en torno a las dos de la tarde, fue conducida a la Comisaría Provincial de Cáceres, donde prestó declaración ante los agentes. Está previsto que pase a disposición judicial de manera inminente. En todo caso, se mantiene la presunción de inocencia mientras continúan las actuaciones judiciales y policiales.

La investigación ha sido asumida por la Policía Nacional, concretamente por los servicios de Policía Científica y Policía Judicial, encargados de esclarecer los hechos. El procedimiento será tramitado por el Juzgado de Instrucción número 2 de Cáceres.

El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, confirmó este lunes ante los medios que “se recibió una llamada, acudió la policía de manera inmediata y se encontró a un varón fallecido y a una mujer que necesitó asistencia sanitaria”, señalando que será la investigación en curso la que determine con precisión lo sucedido.

El fallecido era una persona muy conocida y apreciada en el barrio de la avenida de París, donde residía desde hace años, concretamente en un segundo piso del número 21, en una zona próxima al Centro Comercial Ruta de la Plata. Había cursado sus estudios en el Colegio Licenciados Reunidos y mantenía una rutina muy marcada, lo que hacía que numerosos vecinos y comerciantes le conocieran y tuvieran trato habitual con él.

Personas del entorno vecinal lo describen como un joven educado, cercano y de trato afable. Era frecuente verle pasear por el barrio y por el centro histórico de la ciudad, desplazándose habitualmente desde su zona de residencia hasta la plaza Mayor y la parte antigua. Asimismo, acudía a diario a la biblioteca, donde cultivaba su afición por la lectura, una de sus principales pasiones, y solía compartir con los vecinos los libros que estaba leyendo.

Durante la pandemia, su presencia en las calles del barrio también era conocida, ya que contaba con autorización para salir durante el confinamiento, según recuerdan personas de su entorno. Vecinos y hosteleros destacan su carácter amable, su disposición al diálogo y el vínculo estrecho que mantenía con la vida cotidiana del barrio.

El joven vivía con su madre. Su padre, ya fallecido, se llamaba Eduardo, era natural de Sierra de Fuentes y trabajó como visitador médico. En los años previos a su fallecimiento, el padre residió en la residencia Jardín de Cánovas, en la avenida de España de Cáceres. La familia llevaba varias décadas residiendo en la capital provincial, por lo que en la localidad de origen del padre apenas se conservaba relación reciente, según han señalado fuentes municipales.

La noticia ha causado una profunda consternación entre los vecinos de la avenida de París y zonas colindantes, que desde primera hora de la mañana observaron la presencia policial en el entorno. Muchos han expresado su sorpresa y tristeza por un suceso que ha impactado de forma notable en una comunidad muy cohesionada y familiarizada con la figura del joven.

Las diligencias continúan abiertas y las autoridades insisten en la necesidad de esperar a los resultados de la autopsia y al avance de la investigación para esclarecer plenamente los hechos.

Agencias