(EFE).- Las autoridades de sanidad y producción animal han detectado un foco de gripe aviar de alta patogenicidad, serotipo H5N1, en aves de corral en una granja del término municipal de Ahillones (Badajoz) y fuentes municipales han confirmado que se trata de una granja de pavos.

Es el primer caso en explotación que se da en el país desde hace casi dos años y medio.

Según la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria (Rasve), consultada por Efeagro, la confirmación de este foco ha sido este mismo viernes, mientras que también se recogen otros dos focos de influenza aviar H5N1 detectados en aves silvestres también en Extremadura: uno ayer mismo en Corte de Peleas (Badajoz) y anteayer en Casar de Cáceres (Cáceres).

La detección de este foco en aves de corral implica que España pierde de forma temporal el estatus de país libre de influenza aviar notificable que mantenía ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) desde el año 2023, cuando se detectó el último foco de esta enfermedad en una granja.

En esa ocasión se detectó influenza aviar H5N1 en una granja de pavos de Arbeca (Lleida) que obligó al sacrificio de 87.000 pavos y codornices.

Un censo de 7.000 aves
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha detallado en un nota que, en el caso de la granja de Ahillones, se trata de una explotación con un censo aproximado de 7.000 aves de 60 días de edad y la sospecha de la enfermedad vino derivada por la detección y comunicación el 16 de julio a los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) de síntomas clínicos compatibles y un incremento anormal de la mortalidad durante los días previos.

Los SVO visitaron la explotación ese mismo día e tomaron muestras de la explotación para enviarlas al Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete, como Laboratorio Nacional de Referencia, donde se ha confirmado la presencia de influenza aviar subtipo H5N1.

Los SVO de la Junta de Extremadura han adoptado inmediatamente las medidas de control de acuerdo con el Reglamento Delegado (UE) 2020/687 de la Comisión Europea.

Entre ellas, la inmovilización inmediata de la explotación afectada y de las localizadas dentro del radio de 10 kilómetros desde el momento de la sospecha el 16 de julio 2025.

También se están sacrificando las aves de la explotación afectada y destrucción oficial de los cadáveres, pienso y demás materias contumaces que pudieran contener el virus.

Sacrificios preventivos
Se sacrificarán de forma preventiva otras 5.000 aves de pavos de engorde de una explotación que se encuentra a 100 metros de la afectada aunque, por el momento, no haya síntomas clínicos de la enfermedad.

Además, se está haciendo la encuesta epidemiológica para conocer el posible origen del foco e identificar las explotaciones en riesgo por relación epidemiológica con la granja afectada.

En cuanto a la zona de restricción alrededor del foco, se establecen tres kilómetros de protección y 3-10 kilómetros de zona de vigilancia; siendo de especial interés también dos explotaciones de ‘broilers’ algo más alejadas del foco y una explotación de ocio; todas ellas han sido inmovilizadas, se han reforzado las medidas de bioseguridad y están siendo inspeccionadas.

Posible vía de transmisión
Se considera que la vía más probable de introducción del virus en la granja ha sido por medio de contacto indirecto con aves silvestres, dado que en la última semana se estaban haciendo las pruebas para confirmar dos casos de influenza aviar en ocas silvestres en dos localizaciones distintas de Extremadura: Casar de Cáceres (provincia de Cáceres) y Corte de Peleas (provincia de Badajoz).

En ambos casos se detectaron ocas silvestres muertas en charcas urbanas, que dieron lugar a la toma de muestras oficiales por parte de la Junta de Extremadura y resultaron positivas.

Con estos últimos casos, el número total de focos de IAAP detectados en España durante 2025 asciende a cinco focos en aves silvestres en Andalucía y Extremadura, y un foco en aves de corral en Extremadura.

La Junta trabaja con coordinación y aplica el protocolo ante la detección de Influenza Aviar en una explotación de Ahillones

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible está actuando en coordinación con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y siguiendo el protocolo establecido tras detectarse el virus de Influenza Aviar en una explotación de aves de corral en Ahillones (Badajoz).

Así, el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, Laboratorio Nacional de Referencia de la Influenza aviar en España, ha confirmado la detección del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) subtipo H5N1, en una explotación de aves de corral localizada en el municipio de Ahillones, comarca de Azuaga, en la provincia de Badajoz.

Cabe señalar que la sospecha de la enfermedad vino derivada por la detección de un incremento anormal de mortalidad y se trata así del primer caso de Influenza aviar en aves de corral en Extremadura este año.

Teniendo en cuenta que hay aves silvestres que están contagiadas y que circulan por todo el país, esta es una situación que podía darse y lamentablemente el virus ha llegado a una granja de Ahillones.

Desde el primer momento, el Ejecutivo extremeño está trabajando de manera coordinada con el Ministerio de Agricultura para aplicar el protocolo que tiene establecido para estos casos.

Asimismo, los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) de la Junta de Extremadura han adoptado inmediatamente las medidas establecidas en el Reglamento Delegado (UE) 2020/687 de la Comisión.

Del mismo modo, van a reforzar el control oficial sobre las explotaciones avícolas de la zona para asegurar la bioseguridad y se continuará con la vigilancia pasiva en explotaciones avícolas y fauna silvestre.

Hay que incidir en que el subtipo detectado, H5N1, es el que durante este año está afectando a Europa y no posee una capacidad zoonósica significativa, es decir, su capacidad de transmitirse a las personas resulta muy reducida.

En cualquier caso, este virus no puede ser transmitido al hombre a través de carne de ave cocinada, huevos o productos procesados derivados de ellos.

No obstante, se recomienda minimizar el contacto innecesario con las aves que muestren síntomas clínicos o se hallen muertos en campo.