Cobrar 800, 1.300 o 2.250 euros al mes no es fruto del azar. Es el resultado de decisiones laborales, fiscales y personales tomadas a lo largo de décadas. La pensión que recibirás cuando te jubiles es el reflejo financiero de tu vida laboral: cada año cuenta, cada mes importa, cada euro cotizado suma.
Cada vez más personas en España se preguntan con inquietud cuánto cobrarán cuando llegue el momento de jubilarse. La respuesta, aunque compleja, es clave para entender no solo el presente financiero de millones de familias, sino el equilibrio futuro de uno de los pilares del Estado del bienestar: el sistema público de pensiones. En 2025, con más de 10,3 millones de pensiones contributivas abonadas cada mes y una nómina mensual que supera los 13.500 millones de euros, la Seguridad Social española sigue sosteniéndose sobre un principio de solidaridad intergeneracional y sobre una fórmula que premia la cotización larga, continua y estable.
Para quienes han cotizado 15, 20 o 30 años, el cálculo de la pensión puede suponer la diferencia entre una vejez tranquila o un presente ajustado. La clave reside en dos factores fundamentales: la base reguladora, es decir, el promedio actualizado de las bases salariales sobre las que se ha cotizado, y el porcentaje que se aplica sobre esa base, según los años cotizados. Ambas variables están determinadas por la ley, pero también por decisiones personales tomadas a lo largo de décadas: cuándo empezaste a trabajar, cuánto declaraste, cuántos años estuviste dado de alta, qué lagunas existen en tu vida laboral o si elegiste cotizar por la base mínima siendo autónomo.
Cómo se calcula la pensión en 2025: la fórmula que define tu vejez
Desde 2022, la base reguladora se calcula tomando las bases de cotización de los últimos 25 años (es decir, los últimos 300 meses anteriores al mes previo a la jubilación), actualizadas con el Índice de Precios de Consumo (IPC), salvo las 24 últimas, que se toman en valor nominal. La suma de esas bases se divide entre 350, no entre 300, como sería lógico, lo que introduce un coeficiente reductor implícito. Esta base reguladora es el punto de partida para calcular la pensión.
El segundo factor es el porcentaje que se aplica sobre esa base. Si el trabajador ha cotizado los 15 años mínimos exigidos, se le reconoce el 50 % de la base reguladora.
A partir de ahí, y hasta alcanzar el 100 %, se suman porcentajes mes a mes: desde el mes 181 al 248 (del año 16 al 21), se añade un 0,21 % por cada mes adicional; desde el mes 249 al 306, el incremento es del 0,19 % mensual.
Solo cuando se han alcanzado 36 años y seis meses de cotización, el trabajador tiene derecho al 100 % de su base reguladora. A partir de 2027, ese umbral se elevará a los 37 años.



