• La patronal pacense resalta que los datos evidencian la capacidad de resistencia que están teniendo las empresas en un contexto adverso

 

  • Los empresarios alertan de que más allá de la creación de empleo, la productividad está estancada en un escenario de incertidumbre generalizada 

 

La Confederación de Empresarios y Autónomos de la Provincia de Badajoz (CIEM) valora el impacto que la campaña de Semana Santa en el mes de marzo ha tenido en la caída del desempleo en Extremadura y resalta el “tirón del sector servicios en los buenos datos, puesto que 1.300 de las 1.364 personas que salieron del paro en el último mes en Extremadura lo hicieron con contratos en este sector”.

La patronal pacense señala que las cifras evidencian el peso del sector servicios en la región, pero también “la capacidad de resistencia que están teniendo las empresas, en un contexto adverso para la creación de empleo” derivado de la incertidumbre en la que está instalada la política y la economía.

La organización reivindica por eso “el esfuerzo que vienen realizando los empresarios” para resistir los vaivenes y los incrementos de costes en la mano de obra que asumen directamente el empresariado y las personas trabajadoras autónomas.

A pesar de ese marco, los responsables de CIEM resaltan que los datos de marzo “reflejan la capacidad de generar empleo que está conservando el tejido productivo extremeño” y la continuidad que las empresas están aportando al mercado de trabajo, como pone de manifiesto que el único colectivo en el que no cayó el desempleo fue el de las personas sin empleo anterior. “A pesar de la incertidumbre, muchas empresas siguen apostando por crecer y generar empleo, que es lo que está detrás de esos buenos datos de marzo”.

Aun así, alertan también de que más allá de las cifras, “la productividad de las empresas sigue estando estancada y eso puede acabar teniendo un impacto negativo en la creación de empleo en el futuro” si no se genera el contexto necesario para que esa productividad crezca.

Los empresarios se muestran, por eso, expectantes ante la evolución de la situación política y económica para determinar “si esta tendencia positiva será sostenible a largo plazo” y piden “consensos y soluciones que promuevan un entorno propicio para la inversión y el desarrollo empresarial”.