JUAN FRANCISCO LLANO – Onda Cero Extremadura entrega en Plasencia los X Premios Gente Viajera al Turismo Extremeño»
La emprendedora ribereña Cati Bustillo, fundadora de Cata con Cati, vivió este fin de semana uno de los momentos más especiales de su trayectoria al recoger el Premio Gente Viajera a la Gastronomía 2025, otorgado por Onda Cero en reconocimiento a su labor en la difusión del vino y la gastronomía de Extremadura.
Durante su intervención, la creadora del proyecto habló con honestidad y emoción sobre los inicios de su empresa, la conciliación y el valor del trabajo en el medio rural.
Bustillo recordó que cuando fundó Cata con Cati en 2013, tras su etapa en el sector comercial y de exportación, apenas imaginaba que acabaría dedicándose a crear experiencias en torno al vino. “Al principio no sabía hacia dónde dirigirme; pensaba que haría algo más comercial”, confesó.
Su camino cambió cuando coincidió con Isabel García Vázquez, a quien agradeció públicamente su impulso: “Estaba empeñada en crear una ruta del vino en Extremadura. Si existe en Rioja, ¿por qué no aquí?”.
Los comienzos no fueron sencillos. “Poníamos dinero de nuestro bolsillo; la gente venía, pero pagábamos nosotros los pinchos”, recordó entre risas.
También tuvo palabras para su familia, que la apoyó económicamente en los primeros años y hoy le ayuda con la conciliación familiar. “La vida no me da para más —bromeó—, entre trabajo, estudios y cuidar del peque”.
La emprendedora destacó el punto de inflexión que vive actualmente el sector del vino en la región: “Extremadura está en un momento precioso. Todo lo sembrado a nivel público y privado empieza ahora a crecer”.
También subrayó el impacto del clima y del terreno extremeños en la producción de vinos orgánicos y la sorpresa de quienes descubren que la región es la segunda productora de vino de España. “No solo se sorprenden por la calidad, sino que quieren volver. Eso significa que algo estamos haciendo bien”.
Bustillo se mostró especialmente orgullosa de representar a su pueblo, Ribera del Fresno, al que describió como “un lugar pequeño de 3.000 habitantes que está haciendo mucho ruido”. Y cerró su intervención con una invitación muy personal: “Si vais a Almendralejo o a Ribera del Fresno, os invito a una copa de cava”.



