El joven nadador del Club Natación Lares recibe el máximo galardón de la XXII edición tras proclamarse tricampeón de España y batir dos récords nacionales
El talento joven, la inclusión, el esfuerzo y la pasión por el deporte extremeño se dieron cita este jueves en la finca El Toril, escenario de la entrega de los XXII Premios Espiga Deporte de Caja Rural de Extremadura. El gran protagonista de la noche fue el nadador Fernando González Fernández, distinguido con el Premio Espiga ‘Impulso de la Actividad Física y el Deporte’, el máximo reconocimiento de estos galardones.
El joven deportista del Club Natación Lares de Villanueva de la Serena ha firmado un verano extraordinario. Se proclamó tricampeón de España alevín en 50, 100 y 200 metros braza y añadió a su palmarés dos récords nacionales. Unos resultados que avalan una trayectoria en plena progresión y que le han convertido en uno de los jóvenes valores del deporte extremeño.
Con este premio, Caja Rural de Extremadura reconoce no solo sus resultados, sino también el esfuerzo y la constancia que hay detrás de cada éxito deportivo.
Seis protagonistas para poner en valor el deporte extremeño
La gala también premió a otros cinco deportistas y entidades que representan distintas formas de entender y vivir el deporte.
En la categoría de Deporte Colectivo, el reconocimiento fue para Es+Padel, equipo emeritense que destaca por su trabajo en la formación de jóvenes jugadores y por sus resultados en los Campeonatos de España por equipos de menores. Entre sus logros figuran los subcampeonatos de España júnior de 2025 y cadete de 2026.
El premio al Deporte Individual recayó en el escalador de Hervás Jorge Veiga Rodríguez, subcampeón de la Copa del Mundo de Escalada en Hielo en 2026 y campeón de la Copa de Europa. Su palmarés incluye además el título de campeón del mundo juvenil U19 conquistado en 2023.
La categoría de Deporte Inclusivo reconoció a la piragüista oliventina Inés María Felipe Vidigal, referente del paracanoe español. Fue la primera española de esta disciplina en competir en unos Juegos Paralímpicos y cuenta con títulos mundial y europeo, además de un diploma paralímpico logrado en París 2024.
El Premio Talento Joven fue para el gimnasta pacense Mario Expósito Rodríguez, cuya progresión en la gimnasia artística le ha llevado a conquistar varios podios nacionales y, en 2025, el Campeonato de España, acompañado de tres oros por aparatos.
El palmarés se completó con el Premio Especial ‘Gracias’, concedido a Daniel Timón Caperote, del Club Karate Shimai, por su dedicación y compromiso con la promoción y el desarrollo del deporte en Extremadura.
Un reconocimiento también fuera de las competiciones
La celebración dejó además uno de los momentos más inesperados de la noche. El presidente de Caja Rural de Extremadura, Urbano Caballo, felicitó públicamente a José Alfonso Pardo, director territorial de la entidad en las Vegas Altas, tras proclamarse recientemente campeón del mundo individual de pesca de agua dulce con flotador en una competición disputada en Portugal.
Pardo recibió así el reconocimiento por un éxito conseguido fuera de las pistas y piscinas, pero que también lleva el nombre de Extremadura al ámbito internacional.
45 candidaturas en una edición marcada por el talento
La XXII edición de los Premios Espiga Deporte ha contado con 45 candidaturas procedentes de deportistas, clubes, federaciones, asociaciones, centros educativos e instituciones.
El jurado ha valorado aspectos como los resultados deportivos, el impacto social de las iniciativas, el número de personas implicadas y su alcance territorial.
El Premio Espiga está dotado con 4.000 euros y diploma acreditativo, mientras que los galardones de Deporte Colectivo, Deporte Individual, Deporte Inclusivo y Talento Joven cuentan con una dotación de 1.500 euros.
Durante la gala, Urbano Caballo puso el foco en todo lo que existe detrás de un triunfo: horas de entrenamiento, sacrificio y el apoyo de entrenadores, clubes y familias. También reivindicó el deporte como una herramienta para fomentar la salud, el compañerismo y valores como la capacidad de levantarse después de una derrota.
Con 22 ediciones a sus espaldas, los Premios Espiga vuelven a poner el foco en quienes hacen crecer el deporte extremeño, desde los jóvenes que empiezan a abrirse camino hasta los deportistas de élite, clubes y personas que trabajan para que la actividad física sea cada vez más accesible en la región.



