El patrimonio que logró salir del riesgo: 269 bienes ya forman parte de la Lista Verde de Hispania Nostra

Extremadura aporta 12 ejemplos a un registro que reconoce edificios, espacios y elementos patrimoniales recuperados después de haber estado amenazados

No todo el patrimonio que entra en riesgo acaba desapareciendo. En España, al menos 269 bienes culturales y naturales han conseguido cambiar el rumbo de su historia y abandonar una situación de amenaza gracias a diferentes actuaciones de conservación. Son los bienes que actualmente integran la Lista Verde de Hispania Nostra, un registro que pone el foco en aquellos casos en los que el deterioro ha podido ser frenado y el futuro del patrimonio ha cambiado.

La cifra ofrece una perspectiva diferente sobre la situación del patrimonio español. Frente a los bienes que continúan amenazados y que forman parte de la Lista Roja, la Lista Verde recoge las historias que han terminado con una recuperación.

Los 269 casos proceden de las 17 comunidades autónomas y presentan realidades muy diferentes. Iglesias, puentes, edificios históricos, fortificaciones, espacios naturales, elementos arqueológicos, arquitectura tradicional o patrimonio industrial forman parte de un catálogo que evidencia la diversidad del patrimonio español y, también, de las fórmulas utilizadas para recuperarlo.

En unos casos, la solución ha pasado por una restauración o consolidación; en otros, por la recuperación de usos, la mejora de la protección jurídica, actuaciones de las administraciones o iniciativas promovidas por asociaciones, propietarios y colectivos ciudadanos.

Extremadura suma 12 casos

Dentro de este mapa nacional de patrimonio recuperado, Extremadura cuenta actualmente con 12 bienes incluidos en la Lista Verde de Hispania Nostra.

Uno de ellos es el Pontón de Brovales, en el término municipal de Jerez de los Caballeros, un pequeño puente histórico vinculado a las antiguas comunicaciones y al paisaje de esta zona de la provincia de Badajoz.

El caso del Pontón resume precisamente el sentido de esta lista. El elemento patrimonial llegó a formar parte de la Lista Roja debido al deterioro que presentaba y al riesgo para su conservación. Años después, las actuaciones desarrolladas sobre la infraestructura permitieron recuperar el bien y superar las circunstancias que habían motivado su inclusión entre los elementos amenazados.

El puente fue incluido en la Lista Roja en 2014, después de que se constatara el deterioro de su estructura. Posteriormente se acometieron trabajos de restauración que permitieron recuperar el elemento y que finalmente fuera incorporado a la Lista Verde.

Cuando el patrimonio cambia de lista

La evolución de estos bienes permite visualizar de forma muy gráfica el objetivo de Hispania Nostra. La Lista Roja funciona como una señal de alerta sobre elementos que presentan problemas de conservación, mientras que la Lista Verde refleja aquellos casos en los que las amenazas han sido superadas.

El paso de una lista a otra no responde a un único modelo de actuación. En algunos bienes han sido necesarias grandes inversiones, mientras que en otros la solución ha dependido de intervenciones más concretas o de la suma de iniciativas públicas y privadas.

Detrás de cada uno de los 269 bienes recuperados existe, por tanto, una historia diferente: años de abandono, reivindicaciones ciudadanas, proyectos de restauración, cambios en la protección, inversiones públicas o privadas y, finalmente, actuaciones que han permitido garantizar su conservación.

Un mapa de recuperación patrimonial

La distribución de los bienes incluidos en la Lista Verde por todo el territorio nacional permite además observar cómo la conservación del patrimonio constituye un reto compartido por las diferentes comunidades autónomas.

El listado reúne desde grandes monumentos y conjuntos históricos hasta elementos aparentemente más modestos, pero estrechamente relacionados con la identidad y la historia de los municipios y territorios en los que se encuentran.

Es precisamente en estos últimos casos donde adquieren especial relevancia infraestructuras, construcciones rurales, puentes, fuentes, caminos o elementos vinculados a antiguos usos que, pese a su menor dimensión, forman parte de la memoria colectiva y de la configuración histórica del paisaje.

El Pontón de Brovales se encuentra dentro de esta categoría de patrimonio vinculado al territorio. Su recuperación ha permitido conservar un elemento que durante años estuvo amenazado y que hoy forma parte del inventario de bienes que Hispania Nostra considera recuperados.

Una lista que también cuenta buenas noticias

La Lista Verde pretende, en definitiva, contar la otra parte de la historia del patrimonio. Si la Lista Roja alerta sobre aquello que puede perderse, la Lista Verde muestra lo que se ha conseguido recuperar.

Sus 269 bienes representan otras tantas experiencias de conservación y ponen de manifiesto que la situación de riesgo de un elemento patrimonial puede cambiar cuando se actúa sobre las causas que amenazan su supervivencia.

En Extremadura, los 12 bienes incluidos actualmente en este registro, entre ellos el Pontón de Brovales, forman parte de ese mapa de recuperación que muestra que la protección del patrimonio no se limita a denunciar su deterioro, sino que también puede culminar con la recuperación y puesta en valor de los bienes afectados.

La Lista Verde convierte así antiguos casos de abandono o deterioro en historias de recuperación, y ofrece una fotografía diferente del patrimonio español: la de aquellos bienes que estuvieron en peligro y que, gracias a la intervención y al compromiso de diferentes agentes, consiguieron salir de esa situación.