Francisco José Ramírez considera que la nueva norma “nace sin consenso” y defiende frente al intervencionismo una estrategia basada en aumentar la oferta y facilitar el acceso a la vivienda

La Junta de Extremadura ha expresado su rechazo al nuevo decreto de vivienda impulsado por el Gobierno de España y ha advertido de que la nueva regulación puede contribuir a agravar las dificultades de acceso a la vivienda al no abordar, a su juicio, el principal problema existente: la falta de oferta.

El consejero de Infraestructuras, Francisco José Ramírez, ha realizado una valoración “muy negativa” de la iniciativa del Ejecutivo central, al considerar que “nace sin consenso” y que ha sido planteada sin el necesario diálogo con las comunidades autónomas, que son las administraciones que tienen competencias directas en materia de vivienda.

Ramírez ha cuestionado que el Gobierno de España plantee una nueva regulación del mercado de la vivienda sin acompañarla de medidas que permitan incrementar de manera efectiva el número de inmuebles disponibles. En este sentido, ha señalado que el problema de la vivienda no se resuelve mediante una mayor intervención del mercado, sino aumentando la oferta y facilitando que se construyan nuevas viviendas.

“El principal problema que tenemos en España es la falta de oferta”, ha señalado el consejero, quien ha advertido de que el nuevo decreto “no provoca que se construya una vivienda más”. A su juicio, una regulación que no vaya acompañada de un incremento del parque residencial puede terminar provocando una reducción de la vivienda disponible tanto para el alquiler como para la compraventa.

La Junta alerta de una reducción de la oferta

Francisco José Ramírez ha criticado que las medidas planteadas desde el Gobierno central puedan tener como consecuencia una menor disponibilidad de viviendas en el mercado.

En este sentido, ha advertido de que la intervención sobre el mercado puede traducirse en “menos viviendas en el mercado de alquiler” y “menos viviendas en el mercado para compraventa”, dificultando aún más el acceso de las familias a un hogar.

El consejero ha situado esta cuestión en un contexto en el que, según ha señalado, durante los últimos años se ha producido un incremento tanto del precio de la vivienda como del alquiler, mientras la oferta disponible continúa siendo insuficiente en numerosas zonas.

Para la Junta de Extremadura, la respuesta debe pasar por generar nuevas viviendas, incrementar el parque público, facilitar el acceso de los ciudadanos y establecer condiciones que permitan que los promotores puedan desarrollar nuevos proyectos residenciales.

La estrategia de Extremadura: construir más vivienda y facilitar el acceso

Frente al modelo defendido por el Ejecutivo central, Francisco José Ramírez ha puesto en valor la política de vivienda que está desarrollando la Junta de Extremadura bajo la Presidencia de María Guardiola.

La estrategia autonómica contempla la construcción de 3.500 viviendas, el incremento del parque público residencial, ayudas destinadas al alquiler y medidas dirigidas a los promotores con el objetivo de favorecer la construcción de vivienda protegida.

A estas actuaciones se suma la apuesta por la simplificación de los procedimientos administrativos y por medidas fiscales vinculadas a la adquisición de vivienda, con el objetivo de reducir las dificultades que encuentran las familias para acceder a un inmueble.

El consejero ha defendido que estas actuaciones responden a una política basada en incrementar la oferta y movilizar suelo y recursos para que puedan construirse nuevas viviendas.

“Así es como se soluciona el problema de la vivienda, no mediante un decreto intervencionista, que lo único que hace, precisamente, es reducir la oferta de vivienda en el mercado”, ha afirmado Ramírez.

La Junta de Extremadura insiste así en que la solución al problema de la vivienda debe pasar por más oferta, más vivienda pública, incentivos a la construcción, ayudas a las familias y menos trabas administrativas, frente a medidas que, según advierte el Ejecutivo autonómico, pueden generar el efecto contrario al perseguido.