Extremadura recupera la normalidad tras una jornada marcada por las lluvias torrenciales, la activación de la alerta roja en el norte de Cáceres, el envío de un mensaje de Es-Alert a decenas de municipios y varias incidencias provocadas por la crecida de cauces y arroyos.

La lluvia fue durante la jornada de ayer, lunes, la gran protagonista en buena parte de Extremadura. Las precipitaciones, especialmente intensas en determinados puntos del norte de Cáceres, obligaron a extremar las medidas de prevención y protección ante el riesgo de inundaciones y provocaron diversas incidencias tanto en carreteras como en algunas localidades.

La situación llegó a alcanzar especial relevancia durante la tarde, cuando se activó la alerta roja por fenómenos meteorológicos adversos en el norte de la provincia de Cáceres. En uno de los episodios de mayor intensidad, la localidad cacereña de Guijo de Granadilla registró unas precipitaciones extraordinarias que la situaron como el punto con mayor acumulación de lluvia de España durante esa jornada.

Según los datos recogidos por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), alrededor de las siete de la tarde se llegaron a contabilizar en Guijo de Granadilla 112,2 litros por metro cuadrado en apenas una hora. Se trata de una cantidad de precipitación muy elevada concentrada en un periodo de tiempo extremadamente corto, circunstancia que incrementa notablemente el riesgo de escorrentías, desbordamientos y anegamientos.

Activación del Plan Inuncaex

Ante la evolución de la situación meteorológica y el riesgo asociado a las fuertes precipitaciones, la Junta de Extremadura activó el Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones de Extremadura, Inuncaex, en el norte de Cáceres.

La activación del dispositivo de protección civil permitió reforzar la vigilancia y coordinación de los servicios de emergencia ante posibles crecidas de ríos, arroyos y otros cauces, así como ante eventuales inundaciones en zonas urbanas y rurales.

La situación llevó además a las autoridades a recurrir al sistema Es-Alert, mediante el cual se pueden enviar avisos directamente a los teléfonos móviles de las personas que se encuentran en una determinada zona afectada o potencialmente afectada por una emergencia.

En este caso, el mensaje fue remitido a los teléfonos móviles situados en el área meteorológica del norte de Extremadura afectada por el episodio de lluvias. El aviso alcanzó a 79 municipios, con una población conjunta de 69.407 habitantes.

Un aviso dirigido a varias comarcas del norte extremeño

El área afectada por el aviso comprendía principalmente las comarcas de Las Hurdes, Sierra de Gata, Trasierra y Tierras de Granadilla, aunque también incluía municipios pertenecientes a otras zonas del norte de la comunidad autónoma, entre ellas La Vera, el Valle del Jerte y el Valle del Ambroz.

El envío del Es-Alert tenía como finalidad trasladar a la población la existencia de una situación meteorológica potencialmente peligrosa y favorecer que los ciudadanos adoptasen medidas de autoprotección.

La intensidad y rapidez con la que se produjeron algunas de las precipitaciones constituían precisamente uno de los principales factores de riesgo. En episodios de lluvia torrencial, la acumulación de agua puede producirse en periodos muy breves y generar una rápida respuesta de pequeños cauces y arroyos, incluso aunque la situación general pueda posteriormente mejorar en cuestión de horas.

112,2 litros por metro cuadrado en una hora en Guijo de Granadilla

Uno de los datos más destacados de la jornada se registró en Guijo de Granadilla, donde la intensidad de las precipitaciones alcanzó valores extraordinarios.

Los registros de AEMET situaron la acumulación en 112,2 l/m² en una hora, aproximadamente a las siete de la tarde.

La importancia de este dato no reside únicamente en el volumen total de agua recogida, sino también en el reducido intervalo temporal en el que se produjo. Una precipitación de estas características puede provocar una rápida saturación de los sistemas de drenaje y favorecer la formación de escorrentías superficiales y crecidas repentinas.

El episodio explica, en buena medida, la adopción de medidas extraordinarias de protección civil y la necesidad de mantener una vigilancia especial sobre los cauces y las zonas potencialmente inundables.

Dieciséis personas evacuadas en Corte de Peleas

Las consecuencias de las fuertes precipitaciones también se dejaron notar en la provincia de Badajoz.

En la localidad de Corte de Peleas, un total de 16 vecinos tuvieron que ser evacuados de sus viviendas durante la noche como consecuencia de la crecida del arroyo de la Garandina.

El incremento del caudal se produjo después de las intensas precipitaciones registradas y afectó especialmente a las viviendas situadas en las proximidades del cauce.

Según la información facilitada por el 112 de Extremadura, el arroyo de la Garandina atraviesa la localidad de norte a sur y su aumento de nivel llegó a afectar a cinco viviendas próximas al cauce, cuatro de ellas habitadas.

Ante el riesgo que suponía el incremento del nivel del agua y su extensión hacia zonas próximas al núcleo urbano, los servicios de emergencia decidieron proceder a la evacuación preventiva de las personas que se encontraban en las viviendas afectadas.

En total fueron 16 vecinos, que pudieron trasladarse a domicilios de familiares, evitando de esta manera que permanecieran en una zona potencialmente peligrosa mientras persistían los efectos de la tormenta.

Dos vehículos y una torre eléctrica afectados

La crecida del arroyo no solo tuvo consecuencias sobre las viviendas.

El incremento del caudal y la extensión del agua hacia zonas limítrofes del área urbana también afectaron a dos turismos, aunque en ambos casos los vehículos se encontraban sin ocupantes.

Asimismo, se registró afección sobre una torre eléctrica, dentro de las consecuencias derivadas del episodio de lluvias y del aumento del nivel del agua.

La evolución posterior fue favorable. Una vez que pasó la tormenta y remitió el episodio de precipitaciones más intenso, el nivel del agua comenzó a descender, lo que permitió que la situación fuese progresivamente recuperando la normalidad.

La evacuación preventiva de los vecinos permitió, además, reducir la exposición de la población al riesgo mientras se producía la crecida.

Incidencias en la red de carreteras

Las precipitaciones también tuvieron repercusión en la red viaria extremeña.

De acuerdo con la información facilitada por el 112 de Extremadura, algunas carreteras presentaban cortes o condiciones que obligaban a circular con especial precaución.

La principal incidencia señalada era el corte total al tráfico de la EX-300, en el punto kilométrico 38, a la altura de Solana de los Barros.

Por tanto, esta vía permanecía completamente cerrada a la circulación, por lo que los conductores debían evitar el tramo afectado y utilizar itinerarios alternativos mientras se mantuviese la incidencia.

Junto a este corte total, otras carreteras permanecían abiertas, aunque con la recomendación expresa de extremar la precaución.

Entre ellas se encontraban:

BA-022: entre otras zonas, con incidencia en el kilómetro 27, a la altura de Corte de Peleas.
BA-120: tramo comprendido entre los kilómetros 1 y 5, entre Los Santos de Maimona y Ribera del Fresno.
BA-054: incidencia localizada en el kilómetro 4.
BA-131: incidencia localizada en el punto kilométrico 34.

La recomendación de extremar la precaución resulta especialmente relevante después de episodios de lluvias intensas, ya que pueden aparecer acumulaciones de agua, barro, piedras, restos vegetales u otros obstáculos sobre la calzada, además de zonas en las que el firme puede presentar condiciones más deslizantes.

Una jornada marcada por episodios de lluvia muy intensa

El episodio registrado este lunes deja así varias situaciones diferenciadas en Extremadura.

Por un lado, el norte de Cáceres concentró algunos de los registros pluviométricos más destacados, con la activación de la alerta roja y el despliegue de medidas específicas de protección civil. La magnitud de las precipitaciones alcanzó su máximo exponente en Guijo de Granadilla, con los 112,2 litros por metro cuadrado acumulados en una hora recogidos por AEMET.

Por otro lado, en la provincia de Badajoz, la crecida del arroyo de la Garandina obligó a adoptar medidas preventivas en Corte de Peleas, donde fueron evacuadas 16 personas de cinco viviendas afectadas por el aumento del nivel del agua.

A todo ello se sumaron las incidencias registradas en varias carreteras de la provincia de Badajoz, con un corte total y varios tramos en los que se recomendaba extremar la precaución.

Hoy, sin avisos meteorológicos adversos en Extremadura

La evolución de la situación permite afrontar la jornada de hoy en un escenario diferente al registrado durante el lunes.

Extremadura ya no mantiene avisos activos por meteorología adversa, después de la jornada de fuertes precipitaciones que obligó a activar medidas especiales de prevención y protección.

No obstante, la desaparición de los avisos meteorológicos no implica necesariamente que todas las consecuencias del episodio hayan desaparecido de forma inmediata. Los efectos de una lluvia torrencial pueden prolongarse después de que deje de llover, especialmente en cauces, zonas bajas, caminos y carreteras.

La situación de los arroyos y cauces debe seguir siendo objeto de vigilancia cuando se han producido acumulaciones extraordinarias de precipitación, mientras que en las carreteras afectadas es necesario atender a la información actualizada de los servicios de emergencia y de conservación de las vías.

Un episodio que activa todos los mecanismos de emergencia

La jornada deja como balance la activación de distintos mecanismos de protección y respuesta ante emergencias: desde los avisos meteorológicos y la alerta roja en el norte cacereño hasta la activación del Plan Inuncaex, pasando por el envío de un Es-Alert a 79 municipios y la actuación directa de los servicios de emergencia en Corte de Peleas.

La experiencia de este episodio vuelve a poner de manifiesto la importancia de la información meteorológica y de los sistemas de aviso a la población cuando se producen precipitaciones de gran intensidad.

El dato registrado en Guijo de Granadilla —112,2 litros por metro cuadrado en una hora— refleja la excepcional intensidad alcanzada localmente por las lluvias, mientras que la evacuación de los 16 vecinos de Corte de Peleas muestra cómo el riesgo puede trasladarse rápidamente desde el ámbito meteorológico al terreno, afectando directamente a viviendas, vías de comunicación e infraestructuras.

Con el final de los avisos meteorológicos adversos, la atención pasa ahora a la evolución de las zonas afectadas, la comprobación del estado de las infraestructuras y carreteras y la recuperación progresiva de la normalidad, especialmente en aquellos puntos donde el agua llegó a ocupar espacios urbanos o provocó restricciones de circulación.